Archivo de Público
Jueves, 29 de Enero de 2009

Marbella mantiene al interventor de Gil y le paga 115.000 euros

Está imputado en varias causas y muy cuestionado por el Tribunal de Cuentas

R. BOCANEGRA / B. GARCÍA ·29/01/2009 - 08:00h

R. BOCANEGRA / B. GARCÍA - Ángeles Muñoz.

Juan Antonio Castro, interventor del Ayuntamiento de Marbella, gobernado por el PP, cobra 115.054 euros al año, una cifra similar al sueldo del alcalde de Madrid, la mayor ciudad de España, y muy por encima del salario medio de sus colegas en la provincia de Málaga, que no llega a los 70.000 euros.

Castro fue el interventor de los gobiernos gilistas, que sumieron Marbella en la corrupción, y está imputado en varias causas urbanísticas. Su labor ha sido también muy cuestionada por el Tribunal de Cuentas: "El sistema [gilista de corrupción] pudo permanecer [entre otras cosas] porque no existió control a posteriori, a pesar de que la ley obligaba al interventor".

Competencia municipal

Su salario depende en gran medida de una decisión discrecional del ayuntamiento. El PP tiene mayoría absoluta. "Si bien depende del Pleno, este equipo de gobierno ha optado por no revisar las retribuciones de ningún habilitado nacional [interventor, secretario, tesorero] independientemente de que nos pareciera bien o mal", explicó a Público Félix Romero, portavoz municipal. Otras fuentes afirman que Castro es mayor y que el PP está esperando a que se jubile. Castro utilizó el Rolls de Gil para la boda de su hija, según declaró Marisol Yagüe a la justicia.

La comisión gestora, que dirigió el consistorio desde su disolución en abril de 2006 hasta los comicios de 2007, instó al Ministerio de Administraciones Públicas a que apartase a Castro. Esto no se llevó a cabo debido a que el encargado de sacar adelante el asunto tuvo un accidente, según ex miembros de la gestora. Entonces, se decidió nombrar un viceinterventor, Manuel Fernández, para que controlase las actividades de Castro. La gestora también le anuló la ayuda a la vivienda por la que percibió 53.084 euros entre 2002 y 2006, hasta 2004 fuera de nómina. Sin embargo, a finales del año pasado, Fernández fue destituido. El PP lo justificó en recortes económicos y en que sólo podía hacerse cargo de lo que Castro quería.