Archivo de Público
Jueves, 29 de Enero de 2009

Irlanda del Norte se dota de un plan de memoria

El documento deja abierto el recurso a la Justicia de las víctimas del conflicto

LOURDES GÓMEZ ·29/01/2009 - 08:00h

Un familiar consuela a Michelle Williamson, hija de víctimas, durante la presentación del informe ayer.

Irlanda del Norte cuenta desde ayer con un plan detallado para superar más de 30 años de violencia y conflicto entre comunidades, pero el proceso de reconciliación tendrá numerosas espinas, como se demostró ayer en Belfast.

Durante la presentación del informe del Grupo Consultivo sobre el Pasado creado a iniciativa de los Gobiernos de Londres y Dublín que ahora deberán dar respuesta a sus recomendaciones, no dejaron de oírse recriminaciones de un bando y acusaciones del contrario. "Hemos progresado enormemente en los últimos diez años. Pero nos queda el reto final y más difícil", advirtió Lord Robin Eames, ex primado protestante y coautor del informe.

"12.000 libras: el sueldo del asesinato", decían las pancartas

"12.000 libras, el sueldo del asesinato", rezaban las pancartas de manifestantes. Protestaban por una de las recomendaciones más polémicas de las formuladas por el Grupo: la de recompensar con 12.000 libras (12.840 euros) al familiar más cercano de cada uno de los 3.700 muertos en el conflicto. La oferta monetaria incluye a las víctimas civiles, los fallecidos del IRA y de los paramilitares protestantes. "No es una indemnización. Es un reconocimiento de su pérdida", explicó el eclesiástico.

Ni jerarquía de víctimas ni del dolor. El documento, según Eames, es un "espejo" que refleja más de 2.500 opiniones de la aún dividida población recogidas por el grupo en los últimos 18 meses. El reverendo entresacó una cita anónima: "no hay diferencia en las lágrimas de una madre".

Indignación de las familias

Se recomienda que las víctimas puedan oír a los asesinos de sus familiares

Poner precio a los muertos es una píldora dura de tragar. La propuesta ha enfurecido a los políticos unionistas, además de a grupos de víctimas. "Es una entre 31 recomendaciones del informe. Sabíamos que causaría polémica, pero es nuestra respuesta a lo que escuchamos en las consultas públicas. Es una forma ritual de decirles: sentimos vuestro dolor", defendió Eames.

El copresidente del Grupo, Denis Bradley, criticó a los políticos por "perpetuar la politización de las víctimas". "Si el acuerdo se mantiene únicamente a nivel político, la sociedad seguirá sintiendo rencor mutuo", resaltó.

Ambos autores defienden la importancia de recordar el pasado en procesos de diálogo con la participación "de todos los sectores sociales, no sólo las víctimas". La reconciliación, sostienen, requiere el reconocimiento de que se actuó mal en ambas comunidades.

Las propuestas, cuyo coste no llega a los 300 millones de euros, incluyen la creación de una Comisión Independiente del Legado y un Foro de Reconciliación. La primera reunirá las investigaciones sobre los crímenes históricos en la provincia que dirige un departamento especial de Policía.

"El recurso a la Justicia seguirá abierto. No proponemos una amnistía, aunque recomendamos que la Comisión estudie cómo se puede trazar una línea (sobre los crímenes del pasado) que permita avanzar", explicó Bradley.

La comisión recoge la posibilidad de que las víctimas puedan escuchar las explicaciones de quienes mataron a sus hijos o hermanos. Eso sí, en privado para evitar la apertura de un proceso judicial.