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Miércoles, 28 de Enero de 2009

El Banco de España confirma la recesión

El Producto Interior Bruto (PIB) cayó un 0,8% en el último trimestre de 2008 y encadenó su segunda contracción consecutiva en medio del desplome de la demanda nacional

Informe del Banco de España

AGENCIAS ·28/01/2009 - 12:32h

El Banco de España ha confirmado que la economía entró en recesión en el cuarto trimestre de 2008, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) encadenó su segunda contracción consecutiva --cayó un 0,2% en el tercer trimestre del año -- en medio del desplome de la demanda nacional y con un crecimiento por debajo de las recientes proyecciones del Gobierno para el conjunto de 2008.

En su informe mensual sobre la economía española, el Banco de España dijo que entre los meses de octubre y diciembre de 2008 el PIB podría haber registrado una tasa negativa del 1,1% o frente al trimestre anterior, a la vez que la tasa interanual habría caído un 0,8% frente a un crecimiento del 0,9%.

El crecimiento del PIB en el conjunto del 2008 se habría situado en el 1,1%

"Con este cierre del año, la tasa de crecimiento del PIB en el conjunto del 2008 se habría situado en el 1,1%, cifra que representa una sustancial desaceleración con respecto a la tasa de avance del año previo (3,7 %)", según el Banco de España.

Pronunciado declive

Según el informe, el "pronunciado declive" del ritmo de crecimiento a lo largo del año pasado fue debido a la intensa ralentización de la demanda nacional, que registró una tasa de avance promedio del 0,4%, frente al 4,2% de 2007.

También subrayó una fuerte corrección de la inversión residencial, cuya tasa de variación bajó en el promedio del año cerca de un 10%, así como el rápido ajuste del consumo, que en la segunda mitad del año experimentó crecimientos casi nulos o negativos.

Según el Banco de España, el parón del gasto privado se ha transmitido a todas las áreas de la oferta arrojando un desfavorable resultado para este segmento de la actividad.

Así, tanto la construcción residencial como el empleo y la industria intensificaron su deterioro en el último trimestre del 2008.

"El frenazo del gasto repercutió en todas las ramas productivas, aunque en mayor medida en las ramas industriales y en la construcción, así como en el ritmo de generación de empleo, que registró un acusado deterioro", indicó.

Según la entidad que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el panorama financiero internacional continúa definido por las tensiones, pese a las medidas adoptadas por los Gobiernos y por los bancos centrales, y continúa proyectando sombras sobre los crecimientos futuros.

"En estas circunstancias se produjo un nuevo y sustancial empeoramiento de la actividad económica mundial en los últimos meses de 2008, de carácter generalizado, y un deterioro de las perspectivas de crecimiento para los próximos trimestres", dijo.

Cambios en los desequilibrios globales

El Banco de España asegura que los desequilibrios globales entre economías desarrolladas y emergentes son "a largo plazo insostenibles", y que la crisis económica internacional "cambiará drásticamente" el papel que desempeñan hasta ahora los fondos soberanos y las reservas internacionales.

El riesgo de una "prolongada recesión" dificultará el mantenimiento de los elevados superávit externos que presentan las economías emergentes, que, hasta ahora, ayudan a financiar a las economías más avanzadas, sobre todo la de Estados Unidos.

Así, explica que los desequilibrios globales, consecuencia de los elevados déficit por cuenta corriente que presentan las economías desarrolladas y que son financiadas por los superávit de las economías en desarrollo, "son insostenibles".

Anticipa que la baja demanda interna de los países desarrollados, la previsión de "contracción" en los flujos comerciales internacionales y la corrección a la baja de los precios de las materias primas provocará una "notable corrección del déficit por cuenta corriente en Estados Unidos".

Informa de que los bajos precios del petróleo y el riesgo de "prolongada recesión económica" hará que los fondos de riqueza soberana y las reservas acumuladas por economías asiáticas, como la de China, se "reduzca" y tengan un papel "muy distinto", frente a la financiación de la divisa estadounidense.

Por último, concluye que la volatilidad del tipo de cambio ha afectado "de modo muy acusado" a los países en desarrollo y que el ritmo de acumulación de reservas de estos países se ha "ralentizado" por el cambio "drástico" de la situación económica y financiera.