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Jueves, 22 de Enero de 2009

La UE sopesa aún si dar asilo a los presos

Los 27, que reclamaron el cierre de la prisión varias veces, no se han puesto todavía de acuerdo

DANIEL BASTEIRO ·22/01/2009 - 23:03h

A.Pierdomenico/reuters - Protesta contra Guantánamo en Roma, el 17 de enero.

La Unión Europea no se decide a adoptar una postura común sobre si acoger o no a los presos de Guantánamo.Los 27, que celebran el lunes una reunión sobre esta asunto, no han dado aún el paso de solidarizarse con estos reclusos.

Son muchos los presos que miran a Europa como uno de los destinos tras dejar atrás las tinieblas de la cárcel ilegal. Pero la UE no está segura de devolverles la mirada a una buena parte de ellos que, al no tener causas pendientes en EEUU, buscarán nuevos horizontes cuando se materialice el anuncio de Barack Obama.

Los 27celebraron unánimemente un anuncio de cierre que llevaban años reclamando, pero ahora muestran sus discrepancias.

José Sócrates, primer ministro de Portugal, anunció claramente y hace más de un mes su disposición a aceptar a los presos que no tengan causas pendientes con la Justicia de EEUU, tal y como demandan numerosas asociaciones pro derechos humanos. Suiza, que no es socio de la Unión Europea, siguió a Sócrates en el gesto.

Por su parte, el Reino Unido ha insinuado su buena disposición al igual que Irlanda, siempre que haya un acuerdo dentro de la UE. España, al igual que Francia, se muestra más cautelosa, pidiendo el estudio "caso por caso" de los aún internos, en palabras del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a preguntas de Público.

¿Existirá un acuerdo de solidaridad europea en favor de los presos? La Comisión Europea "da la bienvenida" al "fuerte símbolo" que implica la decisión de Obama, según el comisario Jaques Barrot, pero un portavoz comunitario recuerda que "la UE no tiene competencias en un asunto como éste y la decisión corresponde a los estados miembros".

Sin estrategia común

En Alemania, inmersa en un tenso ambiente preelectoral, tampoco hay una postura unitaria. Frank-Walter Steinmeier, ministro de Exteriores y candidato por el partido socialdemócrata SPD a las elecciones generales de septiembre, se declara partidario de acoger a los 17 presos de etnia uigur, perseguida en China por el Gobierno pero que cuenta con una importante comunidad en Munich.

"Hemos estado largo tiempo criticando a EEUU y pidiendo que cerrara Guantánamo", aseguró el portavoz Karsten Voigt. "Ahora que la nueva administración quiere hacerlo, o decimos que simplemente es su problema y Washington debe tratarlo, o ayudamos a solucionar el asunto".

No piensa lo mismo Wolfgang Schaeuble, ministro de Interior y prominente figura dentro del CDU, el partido conservador de Angela Merkel. "EEUU es responsable de la gente que ha tenido en Guantánamo durante años y ellos deberán lidiar con las consecuencias", declaró. Para él, "aquellos que vienen de países a los que no pueden regresar por la situación de los derechos humanos tendrán que permanecer en EEUU".

Paradójicamente el propio Steinmeier negó asilo en 2002, cuando ocupaba su actual cargo a las órdenes de Gerhard Schröeder, al turco-alemán Murat Kurnaz, un recluso en Gantánamo que pasó tres años más en su celda hasta que la nueva canciller permitió su regreso.

Ambos miembros del gobierno de coalición alemán, reflejan las tensiones de todo un continente dividido que en todo caso muy probablemente no acordará una estrategia común la semana que viene.

Los problemas legales y una posible amenaza por parte de grupos terroristas en caso de acogida mantienen a muchos ministros de interior cautelosos, según fuentes comunitarias. Al mismo tiempo, diplomáticos y ministros de Exteriores ven en el gesto en la carrera por tender puentes con la nueva administración estadounidense.

En el otro lado de la balanza están Holanda, Suecia, Dinamarca o Austria, que creen que de un problema de EEUU deben hacerse cargo sus responsables políticos.