Archivo de Público
Jueves, 22 de Enero de 2009

Los jueces piden el indulto para la madre que abofeteó a su hijo

La Audiencia confirma la condena, pero considera que perjudica al menor

OLIVIA CARBALLAR ·22/01/2009 - 14:29h

Con la ley en la mano, la madre que propinó un tortazo a su hijo por no hacer los deberes tiene que ser condenada a prisión y a estar alejada de él. Es lo que sentenció el Juzgado de lo Penal 3 de Jáen el pasado diciembre -45 días de cárcel y un año y 45 días de alejamiento- y lo que también confirma ahora la Audiencia Provincial, que eleva en 22 días la pena por un error en la aplicación, como pedía el fiscal. Sin embargo, a diferencia del primero, este segundo fallo propone el indulto del alejamiento -a decisión del Gobierno- porque su ejecución puede perjudicar no sólo al menor, de 12 años, sino también al otro hermano, de seis.

"[Su aplicación] produciría una indeseada separación de los hermanos, o incluso una situación de desamparo (...) No resultaría proporcionada, ni necesaria a los efectos de la finalidad de la misma, de reeducación y protección de la víctima", dice la sentencia, que hace referencia a la reacción suscitada en la opinión pública.

El niño, de carácter difícil, lanzó una zapatilla contra su madre y se encerró en el baño después de que ésta le recriminara no haber hecho las tareas escolares. Al entrar, la mujer lo levantó del suelo agarrándolo por el cuello. Tras darle un tortazo por detrás en la cabeza, el niño se golpeó contra el lavabo y le comenzó a sangrar la nariz. Ya en clase, el profesor, que denunció los hechos, comprobó que tenía restos de sangre. El parte médico reflejó hematomas en el cuello. Los hechos sucedieron en 2006.

El caso, con el añadido de que los progenitores son sordos, originó un gran revuelo social y muchos interrogantes a la hora de ejecutar el alejamiento: ¿Cómo vivirían los hijos y el padre, que trabaja de albañil a 170 kilómetros de casa? ¿Qué ocurriría con el hijo pequeño? ¿Dónde viviría la madre para cumplir el alejamiento, de 500 metros, en un pueblo de 5.000 habitantes?

Pensado para la violencia doméstica

Son las preguntas que ahora ha tenido en cuenta la Audiencia para proponer el indulto, pero no para absolver a la acusada. "La obligación del juez es respetar y aplicar la ley en cuya redacción y promulgación no participa, y el caso es que el Código Penal no permite dejar de aplicar una norma imperativa porque sus consecuencias perjudiquen a otras personas", recoge el fallo.

"Corregir no equivale a agredir, maltratar o golpear"

Y la ley, en concreto el artículo 153, tipifica como delito este episodio pese a ser "aislado" y "no grave". El problema y, en definitiva, lo que genera la sensación de desproporción, es que el citado artículo fue pensado para la violencia de género tras la reforma de 2004. Pero lo cierto es que castiga cualquier agresión en el ámbito familiar, no sólo la de cónyuges o parejas. De hecho, la sentencia llega a poner como ejemplo otros casos de cachetes que "no merecen reproche penal" pero que "no olvidemos -advierte- sólo podrían ser calificados como el delito de maltrato en el ámbito familiar". En otras palabras, o se cambia la ley o los jueces estarán atados de pies y manos. Sobre este artículo, el Constitucional tiene pendientes de resolver una veintena cuestiones de inconstitucionalidad.

En lo que este tribunal no duda lo más mínimo, al igual que el primer juzgado, es que el derecho de corrección que alegaba la madre no justifica el uso de la violencia. "Corregir no equivale a agredir, maltratar o golpear", afirma la sentencia, que alude a la mala costumbre de aceptar estas conductas como habituales.