Archivo de Público
Jueves, 22 de Enero de 2009

El Louvre se abre a los grandes del cómic

Crea una colección de álbumes y dedica una exposición temporal al noveno arte

ANDRÉS PÉREZ ·22/01/2009 - 08:00h

Mona Lisa interpretada por Nicolas De Crécy.

El cómic y los grandes museos no hacían muy buenas migas hasta hoy, a la luz de la exposición abierta en París. El tabú podría estar cambiando a pasos acelerados. La gran institución cultural francesa, el Museo del Louvre, ha dedicado su Sala de Maquetas, a una exposición dedicada a cinco grandes del cómic de hoy.

Bernar Yslaire, Nicolas de Crécy, Marc-Antoine Mathieu, Eric Liberge como representantes del cómic franco-belga y, por parte del manga, Hirohiko Araki. Es una muestra pequeña y discreta, con una sala casi totalmente sumergida en la oscuridad. Puro efectismo, porque de entre las tinieblas, surgen islotes de luz. Y en esos islotes, las bulles o "bocadillos", en francés. Hay planchas originales, dibujos originales, e incluso pantallas de ordenador que contienen los pixels originales de álbumes hoy ya célebres.

Bernar Yslaire (Bélgica, 1957), autor de Sambre (Ediciones Glénat) fue el primer artista en mostrar en público no sólo sus originales, sino también la progresión de su trabajo. El autor estuvo presente en la ceremonia inaugural con su ordenador, su ratón, su paleta gráfica, varias pantallas y varios programas informáticos que utiliza para trabajar.

Secretos de viñetas

"Lo importante de esta muestra es que restituye el momento de la creación de las planchas. Luego se convertirán en un álbum, que todo el mundo conocerá. Aquí se puede ver que para que exista el álbum, lo importante es lo que el artista siente frente a sus dibujos", explicaba entre imágenes de diversos estadios de sus creaciones.

El rostro de uno de los protagonistas de Le Ciel au-dessus du Louvre, su nuevo álbum coeditado por Futurópolis y el gran Museo (no publicado aún en España), se esboza, dibuja, afina y colorea en la sucesión de pantallas. "Son las dudas por momentos las que salvan una plancha. A veces estás a punto de tirar un dibujo a la basura, y un trazo, un golpe de goma de borrar, le da el toque que faltaba. Ya no lo tiras. Es tu mejor realización", dice.

Yslaire, afincado en Bruselas y escenografista urbano, además de autor de cómics, se trajo al Museo de Louvre un programa informático que ha capturado todos los movimientos de su ratón y su paleta, y en la exposición restituye cada momento de la creación de las planchas.

El Louvre, protagonista

Como él, los otros cuatro autores homenajeados por el Louvre también han creado un álbum coeditado por el museo y Futurópolis. El ejercicio de estilo impuesto para estos álbumes es que traten, de una forma u otra, el propio Museo del Louvre. Así figuran en la muestra originales del ya histórico Periodo Glacial (Ponent Mon), de Nicolas de Crécy (Francia, 1966), que pone en escena, en un futuro lejano de Era Glaciar, a un grupo de científicos exploradores, acompañados por un perro-cerdo transgénico, que descubren un Louvre destruido bajo el hielo... Maravilloso.

En otro álbum ya publicado, Mar-Antoine Mathieu (Francia, 1959) indaga en los laberínticos pasillos de la cara oculta del Museo. Eric Liberge (Francia, 1965), imagina obras con alma y vida en el inmenso museo, protegidas por dos vigilantes nocturnos.

Por último, el autor de manga Hirohiko Araki (Japón, 1960) expone en algunas de las planchas de su proyecto de álbum en el Louvre.

La operación de coedición Louvre-Futurópolis es un acuerdo de simbiosis con beneficios mutuos. La gran editorial de cómic obtiene así un reconocimiento prestigioso, mientras que el museo logra dar un paso más en su apertura hacia nuevos públicos, y ello pese a que nada en sus estatutos le autoriza a exponer cómic.

El reconocimiento progresivo del cómic como obra de arte es una realidad cada vez más tangible en Francia. En mayo pasado, el Centro Pompidou inició una política de adquisiciones al comprar una plancha original de Hergé, muestra evidente del inicio de creación de un fondo. Ciertas casas de subastas empiezan también a celebrar sesiones dedicadas al cómic.