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Jueves, 22 de Enero de 2009

"Quiero hacer más películas que nunca"

Julio Medem empieza el rodaje de Room in Rome, basada en 'En la cama'

 

SARA BRITO ·22/01/2009 - 08:00h

Marta jara - Julio Medem vuelve a dirigir: Room in Rome es una historia cargada de erotismo.

 Después de la fría acogida a Caótica Ana, el calor de un cuarto de Roma, la temperatura del encuentro de dos mujeres una rusa, otra española una noche de verano en la habitación de un hotel. Julio Medem (San Sebastián, 1958) empieza a rodar el próximo 26 de enero Room in Rome, "una película sobre la atracción, una fuerza dominante e indómita, de la que nace algo más profundo", que protagonizan Elena Anaya y la rusa Natasha Yarovenko.

"Hubo una agresividad personal hacia mí con Caótica Ana, algo que iba más allá de la crítica a la película", recordaba ayer en Madrid Julio Medem. Dos años después del filme que dedicó a su hermana fallecida y que fue calificado, cuando menos, de críptico, el director donostiarra reconoce que eso está superado y tiene "ganas de hacer más películas que nunca, y más pequeñas".

Paradójicamente, lo que tiene a la vista es una producción ambiciosa, tal vez la mayor de su carrera: una tragedia griega, de título Aspasia, y que ha aplazado para contar esta historia de "erotismo y emociones".

La fiebre ciega

Fue la escritura febril lo que le sirvió de coraza frente a los ataques a su anterior película. "Escribía guiones en dos, en tres semanas. Soy un luchador, cada vez lucho mejor", explicaba ayer.

En medio de esa fiebre, el productor Álvaro Longoria (Morena Films) se le acercó para proponerle un proyecto de ciencia ficción, que no cuajó. Entonces se coló la obsesión que Longoria tenía por Matías Bize y aquella película, En la cama, que fue una revelación en 2005.

Medem sustituye a la pareja heterosexual de En la cama, por una relación lésbica

Room in Rome es, en realidad, la relectura de la quinta película del chileno: aquella historia de un hombre y una mujer que deciden pasar una noche en un motel y que en 12 horas pasan de la atracción sexual a ofrecerse un catálogo de confesiones vitales que hablan de ellos mismos y de una generación del Chile contemporáneo.

Medem sustituye a la pareja heterosexual de En la cama, por una relación lésbica, y la sociedad chilena del original, por una Roma, que tiene "la emoción de la Historia incrustada en las paredes de un cuarto de hotel". Todo es presente en esta película, aunque el pasado se cuele en forma de videos, de confesiones, de imágenes que arrastran los personajes. Medem se propone ponerse "muy encima de la piel" de las dos mujeres para contar el paisaje de los cuerpos y la topografía del amor.

Elementos insólitos y muchas primeras veces hay en el octavo largo de Medem: rodará por primera vez cronológicamente. También lo hará en un solo espacio, sin las huidas geográficas y los espacios exteriores que dominan su filmografía. Y será la primera vez en inglés y la primera película de encargo. "Es un gran reto", confiesa.