Lunes, 19 de Enero de 2009

La deuda española pierde su máxima calificación por la crisis

La decisión de la firma S&P implicará un mayor coste para financiar el déficit

·19/01/2009 - 22:45h

Finalmente, España ha perdido su posición en el privilegiado club de los países cuyos títulos de deuda gozan de la calificación más alta. La agencia Standard & Poor’s (S&P), la más renombrada de las que se ocupan de valorar las emisiones de empresas y estados, despojó ayer a la deuda a largo plazo española de la máxima nota, es decir AAA, que logró en 2004, y la rebajó a AA+, cumpliendo la amenaza de la semana pasada, cuando anunció que colocaba en revisión negativa su calificación.

La decisión de la firma se produce justo después de que el Gobierno haya presentado un nuevo cuadro de previsiones económicas extremadamente pesimistas, con una brusca caída del PIB y un fuerte aumento del déficit público en 2009. La nota de S&P explica que su decisión se debe “a la debilidad estructural de la economía española” y al empeoramiento de las finanzas públicas. La firma apunta que podría mejorar la calificación si España logra un “significativo avance” para rebajar su deuda y da pasos en la “liberalización de los mercados laboral y de productos”.

La primera consecuencia de la rebaja de la calificación es que España tendrá que ofrecer más cara su deuda para colocarla en el mercado y poder financiar el déficit presupuestario. Sin embargo, algunos analistas minimizan este efecto, por la tendencia a la baja general de los tipos de interés.

En todo el caso, el mercado exigirá al Tesoro español más rentabilidad para comprar sus títulos. Ya se notó cuando S&P avisó de la revisión: la prima de riesgo de la deuda española (medida como la diferencia de la rentabilidad de los títulos a 10 años con sus equivalentes de Alemania) superó el punto porcentual, su nivel más alto en casi 12 años. Otros analistas, como Pablo Guijarro, de AFI, matizan este impacto, pues, a su juicio, el repunte en la prima de riesgo también obedece a que el mercado está valorando, sobre todo, la calidad y la liquidez del bono alemán. Guijarro calcula que se producirá una corrección que volverá a colocar ese diferencial por debajo del punto porcentual. Ayer, por ejemplo, a pesar de la revisión, la prima de riesgo se recortó cuatro centésimas.

De matrícula a notable

El vicepresidente económico, Pedro Solbes, quitó hierro a la decisión de S&P, que ha supuesto pasar “de un sobresaliente cum laude a un notable alto o un sobresaliente bajo”. Solbes negó que este hecho pueda afectar a los títulos españoles, y aseguró que “en estos momentos no hay ningún problema de colocación de deuda”.

Como contradiciendo a S&P, su competidora Fitch  confirmó ayer su calificación a largo plazo para España en el grado máximo de triple A con perspectiva “estable”.

 

Una revisión acelerada

Ha sorprendido la rapidez con que S&P ha rebajado la nota española. “Lo normal es que las agencias pongan primero su previsión negativa; luego anuncien la revisión; y acaben bajando el ‘rating’. En esto suelen pasar seis meses ¿por qué S&P ha tardado una semana?”, dice José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. Otros expertos apuntan que los mismos argumentos que han servido para degradar a España no se han aplicado a otros países también en crisis, como Austria o Irlanda, que han mantenido la triple A. Lo que parece improbable es que  se recupere pronto la máxima calificación. “A día de hoy, no se puede esperar que sea una rebaja transitoria”, sostiene Pablo Guijarro, de AFI.