Lunes, 19 de Enero de 2009

Algunos jóvenes son más propensos a depresión por hostigamiento

Reuters ·19/01/2009 - 16:38h

Por Amy Norton

Los adolescentes que padecen hostigamiento (bullying) y bromas constantes de sus pares corren riesgo de sufrir depresión, en especial cuando son de familias de bajos recursos o muy adineradas.

Un nuevo estudio sobre casi 5.400 estudiantes secundarios en Suecia reveló que los que dicen que siempre fueron objeto de ridiculización o bromas tienen alto riesgo de tener síntomas de depresión.

Pero ese riesgo varía según el "nivel social" de la familia: el hostigamiento tiende a afectar más a los adolescentes de familias de bajos o altos recursos que a los de clase media.

Eso sugiere que los adolescentes de clase media, que sentirían "lo mismo que el resto", están de alguna manera más protegidos de la depresión como respuesta al hostigamiento entre pares, explicó la autora principal, Cecilia Aslund, de la Universidad Uppsala, en Suecia.

Es posible, dijo a Reuters Health, que los niños más pobres y más ricos sean más vulnerables que el resto por distintos motivos.

Uno podría ser una mayor presión para "ser exitosos" sobre los adolescentes de familias con más recursos, comentó el equipo dirigido por Aslund en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine. Ese estrés haría más difícil tratar con los efectos emocionales del bullying.

Del mismo modo, el estrés crónico asociado con la pobreza aumentaría la vulnerabilidad de los adolescentes de familias de bajos recursos.

El equipo analizó encuestas a 5.396 estudiantes secundarios, que respondieron sobre todo hostigamiento verbal y emocional (ridiculización e insultos ante terceros) padecido en los meses previos.

Se les realizó también un cuestionario estandarizado para diagnosticar depresión.

El 21 por ciento de los estudiantes estaba deprimido. Los que mencionaron "varios" hostigamientos tenían el riesgo más alto, que variaba según el ingreso familiar.

Los adolescentes de familias de bajos o altos ingresos eran entre cinco y siete veces más propensos a tener síntomas de depresión que los adolescentes de clase media que rara vez habían padecido el hostigamiento entre pares.

Para Aslund, esto es importante para los programas escolares orientados a prevenir el hostigamiento y sus consecuencias, ya que es necesario que los adultos tomen consciencia de que ciertos niños son más vulnerables que otros a padecer depresión.

La autora señaló también que, en general, el ingreso familiar está asociado con un menor riesgo de problemas de salud en los más jóvenes. Pero este estudio demuestra que no siempre es así.

FUENTE: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, enero del 2009