Domingo, 18 de Enero de 2009

Washington celebra la llegada de Obama con tres días de fiestas

Las Fuerzas de Seguridad han desplegado en la capital de EEUU un dispositivo similar al del 11-S

ISABEL PIQUER ·18/01/2009 - 22:32h


Bruce Springsteen toca acompañado de un coro de gospel en el gran concierto inaugural en el Memorial de Lincoln, en Washington. REUTERS

La gran fiesta de Obama empezó este domingo con un megaconcierto al aire libre en el Memorial de Lincoln en el que participaron Bruce Springsteen, Beyoncé, Bono y Shakira. Los tres días de celebraciones que culminarán este martes con la toma de posesión del 44º presidente prometen ser, pese a los tiempos de crisis, los más costosos de la historia.

El presidente electo, que por la mañana depositó unas flores en la tumba del soldado desconocido en el cementerio de Arlington, asistió al concierto, con su mujer y sus hijas. Este lunes, festividad de Martin Luther King, los eventos girarán en torno al tema del servicio comunitario y la reconciliación con sendas cenas en honor al ex secretario de Estado, Colin Powell, y al ex candidato republicano, John McCain.

Ya no quedan asientos libres en los trenes hacia la capital ni por supuesto habitaciones de hotel. Se espera que dos millones de personas acudan a la jura del cargo (comparados con los 400.000 de Bush hace cuatro años).

“Claro que vamos a Washington. Es donde hay que estar”, decía Nadine Mendelsson, una profesora que viajó desde Boston y dedicó parte del trayecto a tratar de animar a sus compañeros de vagón a cantar las alabanzas de Obama, sin mucho éxito. “Si hay republicanos en este tren, han elegido el día equivocado”, indicó.

El comité organizador ya ha conseguido 27 de los 45 millones que espera gastarse en los festejos, bien encaminado a batir el récord de Bush en 2005 (42 millones). Rechazar las contribuciones de sindicatos, corporaciones, lobbies, asociaciones políticas… y extranjeros en general no ha sido un gran problema. Wall Street y Hollywood han colmado las arcas del evento con sustanciosas aportaciones de George Soros, Steven Spielberg, Halle Berry o del dueño de Google, Eric Schmidt.

Algunas decisiones han creado malestar. Por ejemplo, la de sortear 240.000 entradas entre los que aportaron 5 dólares al fondo, y la venta de los derechos de retransmisión del concierto a la cadena por cable HBO, entre otros, por cinco millones de dólares. Tampoco ha sentado bien la parafernalia oficial de la campaña –incluidos bolsos y camisetas diseñados por Donna Karan y Zac Posen– que roza el culto a la personalidad.

El problema ha sido encontrar el tono adecuado. “Es una celebración, así que debe ser un momento de alegría. Pero al mismo tiempo estamos en una etapa muy seria en el país: hemos intentado compaginar las dos cosas”, decía uno de los responsables de los actos, Jim Margolis.

Zona de emergencia

Washington ha sido declarada zona de emergencia nacional. Las distintas agencias de seguridad han elaborado planes basándose en las lecciones del 11-S y escenarios de atentados como los de Londres o lo más recientes de Bombay. El centro de la capital está ya medio sellado y mañana estará completamente cerrado al tráfico.