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Sábado, 17 de Enero de 2009

Hamás e Israel se acercana una tregua

Las operaciones militares podrían estar llegando a su fin, pero aún continúan los bombardeos que se cobran nuevas víctimas

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·17/01/2009 - 08:00h

Mohammed Saber / Efe - Una familia palestina huye de su casa destruida ayer.

Delegaciones de Hamás e Israel coincidieron ayer en El Cairo para apuntalar un compromiso de alto el fuego sobre la base de la iniciativa egipcia. Sin embargo, de cara al exterior, ambas partes insistían en defender a capa y espada sus puntos de vista, que en algunos aspectos son antagónicos.

El negociador israelí, Amos Guilad, regresó ayer a Tel Aviv procedente de Egipto donde se reunió con las partes que intentan arrancar un alto el fuego. Guilad informó, al término del sabbat, al Gobierno de la última propuesta de Hamás y hoy se espera su respuesta.

Hoy se conocerá la respuesta oficial a la oferta egipcia

Los analistas están divididos acerca de si el alto el fuego se conseguirá antes de que Barack Obama abra el martes la puerta de la Casa Blanca. Los más orgullosos sostienen que a Israel no le asusta Obama y ponen de ejemplo la ruptura del alto el fuego que tenía pactado con Hamás el mismo día en el que el presidente electo ganaba las elecciones.

Como medida profiláctica antes de la toma de posesión de Obama, la ministra de Exteriores Tzipi Livni estuvo ayer en Washington donde firmó un "memorando" con Condoleezza Rice que otorga a EEUU la "vigilancia" de la ruta marítima entre el golfo Pérsico y el Mediterráneo por donde, según los israelíes, entran en Gaza armas iraníes.

Se trata de otra pinza para enmarañar más las cuestiones claves de este conflicto. Pero los israelíes están preocupados porque la Administración de Obama parece dispuesta a entablar un diálogo con Siria e Irán en cuanto ponga el pie en la Casa Blanca.

Los israelíes están preocupados por la llegada del equipo de Obama

Su objetivo sería estabilizar cuanto antes la región. Israel, en cambio, parece conforme con el actual status quo. Esta situación le permite permanecer en el Golán y en Cisjordania, donde continúa la desbocada construcción de viviendas de colonos judíos.

Cooperante español

En medios diplomáticos se considera que la crisis está llegando a su fin después de tres semanas de intensos bombardeos que han dejado 1.169 muertos y más de 5.000 heridos en el lado palestino, y 13 bajas y decenas de heridos en el israelí. Pero el Gobierno de Ehud Olmert no quiere testigos y fomenta la confusión.

Fuentes de Hamás en Damasco aseguraron a Público que el Ejército israelí expulsó ayer de Gaza al cooperante español, Alberto Arce, a su traductor y a una fotógrafa griega. Sin embargo, el consulado español en Jerusalén y diversas fuentes del Ministerio de Defensa israelí desmintieron la información. Arce trabajaba con los servicios sanitarios palestinos. Según diversas informaciones, el cooperante español había sido amenazado de muerte por grupos irregulares israelíes.

Pese a que el Ministerio de Defensa anunció ayer la retirada de las tropas de Tel al-Hawa, el barrio de la ciudad de Gaza que arrasó el jueves, los bombardeos prosiguieron ayer con gran intensidad causando medio centenar de muertos, casi todos civiles.

Una bomba acabó con la vida de una mujer y sus cinco hijos. Ninguno de ellos había cumplido aun los 13 años. Se encontraban en el campo de refugiados de Al-Bureiy. Otro artefacto israelí terminó con la vida de diez civiles más en el barrio de Shuyaiya, en la ciudad de Gaza.

Israel se esfuerza en difundir los éxitos de esta larga operación militar, las milicias de Hamás y de las restantes fuerzas palestinas siguen dando muestras de haber encajado bien los golpes recibidos en 21 días de bombardeos.

Los cohetes palestinos continúan cruzando el cielo israelí, cada vez con menor intensidad pero sin pausa. Ayer una veintena de proyectiles cayeron al otro lado de la frontera.