Sábado, 17 de Enero de 2009

El poder que quieren los políticos

V. ZAFRA / S. R. ARENES ·17/01/2009 - 08:00h

Pelear por el control de Caja Madrid tiene dos razones de peso: la del dinero y, sobre todo, la del poder. Es la cuarta entidad más grande de España, con 114.000 millones de euros en créditos y 154.000 millones en recursos de clientes. Y todo ese dinero da acceso a mucho poder, que convenientemente utilizado permite realizar operaciones y proyectos a los que no llegan los presupuestos de las administraciones públicas.

En los once años que Miguel Blesa lleva al frente, Caja Madrid ha más que cuadruplicado su tamaño (en activos, en beneficios y en recursos), pero sobre todo se ha dotado de mucho poder en compañías de peso. En su momento, hizo de árbitro en la venta de Endesa y ahora es el primer accionista de Iberia, con el 22,99% del capital en sus manos. Si finalmente se ejecuta la fusión con British Airways, Caja Madrid puede convertirse en el mayor accionista de la tercera aerolínea más grande del mundo.

Además, la caja es propietaria del 15% de Mapfre, del 27,7% de Realia, del 20% de Indra y del 10% de NH Hoteles, entre otras participaciones.

Y poco a poco está extendiendo su presencia en el mundo. Cuenta con oficinas de representación en Viena, Lisboa, Dublín y Miami, y tiene mayoría en el capital de City National Bank, en Estados Unidos, y de Su Casita, en México.