Sábado, 17 de Enero de 2009

"Algunos profesores han manipulado a los alumnos"

D. B. ·17/01/2009 - 08:00h

Mónica patxot - La rectora Isabel Gutiérrez.

La Universidad Carlos III de Madrid ha adaptado toda su oferta de títulos al Espacio Europeo de Educación Superior. Lo ha hecho antes de agotar los plazos y sin ninguna inversión pública extra. El balance de la vicerrectora de grado, Isabel Gutiérrez, después de los seis primeros meses de reforma, contradice los miedos expresados por profesores y alumnos opositores a la reforma del plan Bolonia.

"En España la gente está acostumbrada a no ir a clase, por eso se oponen"

Tras adaptar los 22 títulos, ¿cuál es el balance?

Estamos muy contentos en general. Nos faltan sólo dos ingenierías, por una cuestión formal, pero aún así, hemos bolonizado sus clases.

¿Se han opuesto los estudiantes o los profesores al cambio?

"Se trata de evitar que lo estudiado en exámenes se olvide después"

No hemos tenido protestas, los alumnos que estaban dentro han colaborado con ideas. Es cierto que algunos profesores han tratado de frenar la reforma, intentando manipular a un sector manipulable como son los alumnos.

¿Qué cambios se han producido en las clases?

Se trata de una nueva filosofía de enseñanza, orientada a conocimientos más competitivos. En España estamos acostumbrados a que un alumno de matemáticas sepa mucho más que uno de una universidad de EEUU. Es muy español eso de que hay que saber mucho. Pero sin una media de habilidades mínimas, como hablar en público, trabajar en equipo... no sirve. En EEUU nos llevan ventaja en aplicar ese conocimiento al mundo del trabajo. Bolonia trata de enfatizar ese aprendizaje.

¿A qué atribuye las movilizaciones estudiantiles contra el plan?

A que la gente en España está acostumbrada a no ir a clase. Cualquier estudiante sabe que muchos alumnos no pisan las aulas, salvo excepciones, en todo el año y luego se dan el atracón cuando llega la hora de los exámenes.

¿Los que no van a clase son los que se oponen?

Aquellos que no están acostumbrados a la evaluación continua. Eso influye. Hay algunos que quieren seguir viniendo sólo en junio a examinarse. Son esos mismos alumnos que piensan que con Bolonia habrá poca marcha.

¿Cómo acaba la reforma con ese espíritu?

Bolonia en el fondo es como un colegio. Clases pequeñas y más control del profesor a través de las tutorías y los trabajos durante todo el año. El objetivo es que el estudiante no trate de darse un atracón de un mes en periodo de exámenes, para que a las dos semanas se le haya olvidado todo.

Clases pequeñas y tutorías. Eso es muy costoso. ¿Han recibido algún ingreso extra?

Hemos recibido el mismo dinero que cualquier otra universidad de la Comunidad de Madrid, lo que ocurre es que nosotros lo hemos dedicado a las reformas en vez de a bibliotecas, por ejemplo.

Hay quien dice que la reforma recortará las plantillas de profesores al acortar la duración de los títulos...

Nosotros tenemos una plantilla consolidada porque tenemos pocos años y no arrastramos ese tipo de problemas. En cualquier caso, las clases se han reducido y eso implica que se amplíen las plantillas.

La ANECA (agencia que acredita los planes de estudio) aprobó su oferta académica. ¿Hizo alguna recomendación?

La agencia emite primero un informe preliminar. En nuestro caso, un 50% de estos informes fueron positivos y la otra mitad, negativos. Insistieron en que garantizáramos la calidad de la enseñanza. Ahora iremos año a año adaptando cada curso, estableciendo pasarelas para los alumnos repetidores.