Miércoles, 14 de Enero de 2009

Francia bate su récord de expulsión de sin papeles

El ministro Hortefeux se jacta de haber superado con creces las 26.000 deportaciones que le exigía Nicolas Sarkozy

ANDRÉS PÉREZ ·14/01/2009 - 08:00h

AFP - Sin papeles, en un acto de protesta en París en mayo.

"Sí, estoy orgulloso de hacer que se respete la Ley de la República". Así de taxativo fue el ministro francés de Inmigración, Brice Hortefeux, al presentar el martes la cifra récord de expulsiones de sin papeles en 2008, que se eleva a 27.796 extranjeros. Una cifra muy por encima del objetivo de 26.000 deportaciones, fijado por Nicolas Sarkozy. Y un récord que permitió a la Red de Educación Sin Fronteras (RESF) conceder a Hortefeux el galardón de "Stajanov de la expulsión".

El muy conservador Hortefeux, cancerbero de Sarkozy, hizo gala en su rueda de prensa del estilo frío que le ha valido en Francia una reputación de calculador sin alma. Mutis sobre los tres suicidios de sin papeles, que pusieron fin a sus vidas al saberse atrapados por la policía. Mutis sobre las denuncias de violación de los derechos fundamentales de los extranjeros, debida a la presión sobre los funcionarios para que cumplan con las cuotas de expulsiones.

Por el contrario, el ministro sí dispensó en su rueda de prensa un torrente de palabras sobre "el respeto de la ley", acompañado de un alud de declaraciones sobre un dato que ha sido puesto en duda.

Un dato manipulado

Dijo Hortefeux que, de las casi 30.000 expulsiones, alrededor de un tercio fueron "alejamientos voluntarios del territorio". Obviaba así que la mayoría de esas 10.000 expulsiones fueron efectuadas por la Policía, aunque no incluyeron vuelo vigilado y extranjero esposado a bordo. Un reconocido especialista en inmigración, Patrick Weill, recordó que el ministro "manipula las cifras", puesto que la mayoría de esos expulsados voluntarios son rumanos y búlgaros que, tras cobrar la ayuda al retorno, regresan a Francia.

Además de jactarse de sus resultados como jefe del ministerio que, desde la elección de Sarkozy en mayo de 2007, concentra todos los poderes en materia de cerrojazo, Hortefeux también se congratuló de la eficacia de su control de fronteras. Cifró en 45.000 los extranjeros sin visado o permiso de residencia que fueron repelidos a tiempo en las fronteras francesas desde su entrada en funciones, un resultado que todas las asociaciones de defensa de los derechos de los extranjeros ponen en duda.

Para empezar a moderar su imagen de duro ultraconservador partidario de privilegiar la inmigración blanca, el artífice del Pacto Europeo de Inmigración afirmó que "no hay buenas y malas reconducciones a la frontera" porque "la ley se aplica a todos, sean europeos o africanos".

El nombre de Hortefeux suena como probable nuevo ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, y de ahí su intento de limpiar su imagen. Tres importantes sindicatos de ese ministerio, la CGT, la FSU y Sud, calificaron el martes de "golpe bajo" su probable nombramiento.