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Martes, 13 de Enero de 2009

¿Fallan los medios o las previsiones meteorológicas?

Los meteorólogos se rebelan contra las críticas de Rubalcaba tras la nevada en Madrid

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·13/01/2009 - 21:42h

Ángel Navarrete - Imagen de la nevada que cubrió el Paseo de la Castellana en Madrid, el pasado viernes 9 de enero.

"No faltan medios, falta previsión". La frase es del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien achacó el caos de la capital por la nevada del pasado viernes a una inexactitud de las previsiones meteorológicas . Sin embargo, los meteorólogos consideran injustas las acusaciones porque avisaron con más de 24 horas de antelación de un fenómeno, además, muy complejo de predecir. Las borrascas frías tienen un comportamiento más errático, y si van acompañadas de nieve, son más inestables todavía. El último grado de dificultad es que el área de precipitación sea Madrid capital.

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, Ángel Rivera, explica que para que nieve en Madrid tiene que haber tres ingredientes: las precipitaciones, la temperatura en capas altas de la atmósfera y la temperatura en las capas bajas. Cuando las precipitaciones van asociadas a un frente, los modelos aciertan siempre, pero cuando se trata de borrascas frías, conocer con exactitud la zona o la calle donde va a caer es más complicado, explica Rivera. A esta dificultad se añade el hecho de que para que se forme un copo de nieve tiene que haber una determinada temperatura en las altas capas de la atmósfera a cinco o seis kilómetros, y que en las capas bajas también tiene que helar para que el copo se mantenga.

Las nevadas en la capital llegan procedentes del Mediterráneo, con vientos del Este, y a los impedimentos geográficos como cordilleras, se le suma el componente de aislamiento que tiene la capital. "El efecto isla urbana hace que Madrid esté siempre dos o tres grados por encima", expone Rivera.

La nevada del viernes 9 de enero en Madrid era de borrasca fría, y para precisar si cae en la capital y no en Sevilla la Nueva, localidad a 40 kilómetro, por ejemplo, no bastan los modelos sino que es necesario el radar, que sólo predice con una o dos horas.

El hombre del tiempo Jacob Petrus señala que la localización de la capital dificulta la predicción, ya que los accidentes geográficos perturban las borrascas. Petrus explica que en EEUU, por ejemplo, hay amplias llanuras, y por su geografía es más fácil predecir el tiempo, pero en el caso de la Península, donde hay todos los fenómenos meteorológicos en un espacio más reducido es más complicado precisar. No es que la NASA tenga mejores meteorólogos que nadie, sino que para EEUU la predicción es más fácil.

Los modelos actuales pueden predecir frentes con cuatro o cinco días con un 80% de fiabilidad, pero las borrascas se prevén con dos días con un 70% de acierto. La información se actualiza hora a hora, y como hizo el viernes, la agencia da avisos con más de un día de antelación.