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Lunes, 12 de Enero de 2009

Lukoil se arriesga a un costoso pleito por fraude

Una filial de De Beers estudia reactivar un litigio de 5.800 millones por una mina de diamantes en Rusia.

ANTONIO MUÑOZ VÉLEZ ·12/01/2009 - 08:00h

bloomberg - Lukoil opera en el mercado de los minerales, además del petrolero.

Lukoil, la petrolera rusa que quiere entrar en Repsol, se enfrenta a la posible reactivación de una demanda multimillonaria que le persigue desde hace diez años. El litigante es una filial de De Beers, el coloso mundial de los diamantes, controlado por los Oppenheimer, la familia más rica de Suráfrica. Acusan a Lukoil de fraude y "enriquecimiento ilícito" y le piden hasta 5.800 millones de euros.

La razón es una disputa por una mina de diamantes en la región rusa de Arkhangelsk, a unos 1.000 kilómetros al norte de Moscú. Es uno de los mayores yacimientos del mundo.

En 1993, la canadiense Archangel Diamond Corporation (ADC), con oficinas en Denver, Colorado (Estados Unidos) y controlada por De Beers desde 1998, acordó el desarrollo conjunto del yacimiento con la rusa Arkhangelskgeoldobycha (AGD), adquirida por Lukoil también en 1998 y dedicada a extraer minerales.

Según ese acuerdo, la canadiense (cuyo único activo son sus derechos sobre esa mina) financiaba el proyecto y AGD lo ejecutaba. Si el yacimiento tenía potencial, se crearía una sociedad conjunta para explotarlo.

Justicia "corrupta"

En 1996, las prospecciones dieron resultados pero la rusa AGD se negó a ceder su parte a ACD. La empresa canadiense, que ha alegado ante los tribunales de EEUU que la justicia rusa (que dio la razón a Lukoil en 2002) es "corrupta", denunció a AGD por fraude, incumplimiento de contrato y "enriquecimiento ilícito".

En junio de 2001, la Corte de Arbitraje de Estocolmo (Suecia) se declaró incompetente en la materia por falta de jurisdicción, pero un juzgado de la capital sueca obligó a revisar el asunto en 2004 y cifró la compensación en 492 millones de dólares, aunque dejó la decisión definitiva en manos de la Corte de Arbitraje, que todavía no ha resuelto.

Acusan a Lukoil de fraude y "enriquecimiento ilícito"

Lo mismo ha ocurrido en Colorado. Sus tribunales se inhibieron inicialmente del caso, también por creer que no eran competentes. Pero la filial de De Beers logró en 2005 que el Tribunal Supremo estatal reabriera el caso, con el argumento de que la filial de Lukoil mantuvo contacto continuado con personal de ADC en Colorado.

Y así, entre recurso y recurso, hasta abril pasado, cuando la batalla judicial pareció quedar zanjada tras una reunión en Moscú entre el presidente ruso, Vladimir Putin; su amigo y homólogo en Lukoil, Vagit Alekperov; y el presidente de De Beers, Nicky Oppenheimer. Se anunció un principio de acuerdo por el que De Beers tendría un 49,99% de la mina y Lukoil, el resto. La canadiense ADC pagaría 225 millones de euros y los litigios quedarían suspendidos.

El acuerdo estaba supeditado a la luz verde de la autoridad de la Competencia rusa y del organismo que desde el año pasado regula la inversión extranjera en determinados activos de ese país, como los minerales. Y se fijaba el pasado 31 de diciembre como fecha límite. El plazo se ha cumplido, los permisos no han llegado y el acuerdo, según confirma ADC, no se ha cerrado.

En el alero

Ya el pasado 8 de diciembre, ADC advirtió de que el pacto estaba en el alero por las "adversas condiciones económicas". Analistas rusos creen que, tras la abrupta caída del precio del diamante, De Beers considera inaceptables las condiciones de las autoridades locales. A preguntas de Público, la portavoz de ADC, Jocelyn Fraser, dijo que "no hay ninguna decisión tomada" respecto a la firma del pacto o a la posible reanudación del litigio. Pero advierte de que "si el acuerdo acaba, Archangel considerará sus opciones". Éstas son básicamente dos: seguir litigando (con el consiguiente coste) o abandonar el proyecto.

Esta semana estaban previstas sendas vistas ante los tribunales de Colorado y Estocolmo, pero se han aplazado. Preguntada por la indemnización que pide ADC, Fraser dice que la mina está valorada "en entre 3.000 y 8.000 millones de dólares". Es decir, hasta 5.800 millones de euros, algo menos de los 6.500 que pide Sacyr por el 20% de Repsol. En cualquier caso, no parece que pueda haber un dictamen judicial definitivo a corto plazo.

Lukoil no hizo comentarios. En una presentación reciente, la petrolera recuerda la existencia del litigio y asegura que ADC le pide 4.800 millones de dólares (3.500 millones de euros) por daños y perjuicios. La empresa canadiense no confirma esa cuantía.

La reapertura del caso supondría otro problema para la petrolera. A sus dificultades para financiar su entrada en Repsol se suman la caída del precio del petróleo y la pérdida de credibilidad de su país tras la guerra del gas.

Claves sobre una de las mayores minas del mundo

La mina que se disputan Lukoil y De Beer se llama Verkhotina y se ubica en el ‘óblast' (región, en ruso) de Arjángelsk. Esta provincia, en el extremo norte de Rusia, tiene una superficie equivalente a la de España y una población de 1,2 millones de habitantes.

Un total de 39,5 millones  de toneladas de diamantes es el potencial estimado de la mina, según ACD, la filial de De Beers que reclama su parte del yacimiento. Los diamantes están a 618 metros de profundidad. Esas reservas equivalen al 40% de los diamantes que se extraen cada año en todo el mundo.

La joint-venture cuya propiedad debían compartir De Beers y Lukoil, y que finalmente se quedó la rusa se llama Almazny Bereg. El nombre de la sociedad de la discordia significa "rivera de diamantes" en ruso.

Como ha ocurrido con el resto de materias primas, la cotización del diamante se ha desplomado tras marcar un récord en agosto pasado. Desde entonces, ha bajado en torno a un 12% y se ha situado a los niveles de 2006.

El único activo de ACD son sus derechos sobre la mina en disputa. La empresa, perteneciente a De Beers desde 1998, cotiza en la bolsa de Toronto, aunque su valor es irrisorio: 7 millones de dólares canadienses (4,5 millones de euros). Antes de que se firmara el preacuerdo con Lukoil, estuvo seis meses suspendida de cotización. Mientras, la petrolera rusa compró AGD (la empresa rusa que gestiona la mina en disputa) en 1998, el mismo año que De Beers adquirió ACD.