Archivo de Público
Domingo, 11 de Enero de 2009

"¿Qué harías tú si esto le pasara a tu hijo?"

Decenas de miles de personas salen a las calles de Madrid para protestar contra "el genocidio" de Israel contra el pueblo Palestino. Esperanza y dolor se funden en una petición: que pare la masacre en Gaza

YERAY CALVO ·11/01/2009 - 15:19h

PHILIPPE DESMAZES/AFP - La cabecera de la manifestación porta el lema de la protesta:'Paremos el genocidio palestino'

Madrid despierta un domingo más, pero no es uno cualquiera. A la calle han salido decenas de miles de personas (la organización estima que han asistido a la manifestación más de 250.000 personas) para protestar contra el "genocidio israelí".

Mientras los últimos resquicios de lo que el viernes fue una gran nevada desaparecen -restos de hielo en las aceras que se derriten al paso de la gente-, los manifestantes gritan de rabia para protestar contra la masacre del pueblo palestino. No cabe un alma en la calle Alcalá, desde Cibeles hasta la Puerta del Sol, con tan sólo dos grados en el termómetro de la parada del bus.

"Si no hay voluntad de Estados Unidos es imposible. El empresariado judío controla la política en EEUU"

Lo que no se derrite es la esperanza de los allí presentes, pero toda pasa por el papel de EEUU en el conflicto. "Naciones Unidas para lo único que sirve es para dorarle la píldora a EEUU promoviendo que estos pueblos sigan viviendo en unas condiciones mierdosas y nosotros de puta madre", explica Arturo, uno de los tantos españoles que han decidido invertir su mañana en la necesidad de protestar. "Si no hay voluntad de Estados Unidos es imposible. El empresariado judío controla la política en EEUU y cada presidente está condicionado a esta situación", explica Hassam, un palestino resiente en Madrid que ha acudido a la Puerta del Sol con su mujer y sus dos hijos.

Pancartas de todos los tamaños inundan las calles. Las hay de todos los colores, pero con un denominador común: la barbarie del ataque israelí sobre Gaza en el que han muerto ya más de 850 personas, la mayoría de ellos civiles, y entre los que se encuentra muchos niños y personas indefensas. "Alto a la masacre en Gaza", "¿Quiénes son los terroristas?", son algunas de ellas.

"¿Solución?"

A la cabeza de la concentración se sitúa el grupo más ruidoso, apenas cuentan con un altavoz pero se hacen oir: "Asesinos Israel" o "Viva la lucha del pueblo palestino". Es una manifestación ordenada pero quizás algo lenta, pero no es de extrañar teniendo en cuenta el tamaño de la misma, comparable a otras movilizaciones de gran repercusión.

"Hemos venido aquí para que pare Israel de una puta vez el machaque que está haciendo al pueblo palestino", prosigue Arturo. "Aquí el problema de fondo es que se le ha quitado una tierra a Palestina y se la ha dado a Israel, que es una religión. No hay que robarle una cacho de tierra a alguien para premiarle un castigo de una persecución de años".

Para muchos de los presentes, no existe una solución próxima al conflicto, pero se resignan a descartarla por completo. "Solución no la hay. La única, que Israel abandonara la tierra", explica Salah, miembro de Asociación Hispano Palestina, uno de los organizadores de la protesta. "Yo no sé que se entiende por solución, pero evidentemente de lo que estamos hablando de un genocidio total. Lo menos que puede hacer una persona normal es salir a manifestarse y repudiar esta situación", concluye.

"Si están haciendo algo lo están haciendo bastante lento", explica Lina Alsadi, una española de origen palestino que ha acudido a la manifestación junto a dos amigas. "¿Solución?, si hace algo seguro será a favor de Israel, como siempre", lamenta.

"¿Por qué la ONU se calla?"

"¡Tú no puedes ver a tú hijo muerto de hambre, sin agua, sin colegio, sin medicinas! ¿Qué haces?"

El sentir general es de tristeza y desasosiego. Y sobretodo de incertidumbre por lo que pueda pasar y profundo dolor por lo que ya ha sucedido. "¿Qué harías tú si esto le pasara a tu hijo?", interrumpe una madre palestina sobresaltada, con gesto agrio . Su nombre es Davila, nacida en Jerusalén.

"¡Tú no puedes ver a tú hijo muerto de hambre, sin agua, sin colegio, sin medicinas! ¿Qué haces? Dentro de ti es como si hubiera un volcán. Si los organismos internacionales trataran a Palestina como lo hacen con Israel hoy habría Paz en Gaza. Yo no puedo dormir, veo en la tele lo que pasa y lloro. No puedo comer, no puedo dormir, tengo los nervios muy mal. El mundo está callado. Son asesinos ¿Por qué la ONU se calla?".

Intento preguntar pero ella continúa, es imposible detener su necesidad de sacar todo el dolor dentro, pero concluye con un aviso de lo que puede suponer, además de una masacre, un caldo de cultivo de odio y rencor contra occidente:

"El pueblo palestino son todos pobres, hasta el cuello, pero ellos también tiene un volcán y un día en ellos también puede estallar ese volcán".