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Sábado, 10 de Enero de 2009

Cómo buscar financiación ajena

Existen múltiples vías de obtener fondos más allá de los créditos

AINHOA LARREA ·10/01/2009 - 21:29h

Todos los comienzos son duros; sobre todo, por la falta de medios. Cuentan, por ejemplo, que Walt Disney tuvo que doblar la voz de Mickey Mouse durante un tiempo porque no tenía dinero con el que pagar a otro profesional. Hoy, en plena crisis, obtener fondos para abrir un negocio sigue siendo complicado, pero los emprendedores tienen la ventaja de que, con el paso del tiempo, se han multiplicado las fuentes de financiación ajena.

Del millón de nuevos parados que dejó 2008, algunos optarán por capitalizar la prestación por desempleo y montar un negocio propio. El Manual del Empresario Autónomo, editado por la Cámara de Comercio de Madrid y KPMG, enuncia fórmulas básicas para captar recursos, que pueden resultar útiles para eso, siempre que la crisis lo permita:

Préstamos
Hay tanto a corto como a largo plazo (a devolver en más de un año). Antes de solicitarlos deben analizarse factores como los costes financieros (intereses y comisiones), los avales y la capacidad de devolución.

Arrendamiento financiero
El leasing es un sistema de financiación para algunos activos de la empresa (maquinaria, por ejemplo) que consiste en que la empresa recibe el activo y paga a cambio una cuota durante un plazo determinado. Ese alquiler incluye la amortización del bien, el interés y el IVA. En el vencimiento, la empresa puede decidir quedarse con el bien por un precio prefijado o devolverlo.

Crédito comercial
Es el que conceden los proveedores. La empresa puede establecer distintos acuerdos con ellos: ir haciendo pedidos y pagarlos a un mes, a dos, a tres...

Crédito ordinario
Fijan una cuantía máxima que la empresa puede utilizar. Al retirar parte del dinero que la entidad pone a disposición del cliente, se paga un interés, pero sólo por las cantidades utilizadas, y durante ese tiempo.

Descuento comercial
Consiste en que la entidad financiera entrega a la empresa en cuestión la cantidad que le adeudan sus clientes, reducida por el importe del interés y los gastos. Estas deudas tienen que estar recogidas en un documento justificativo (letras o pagarés, entre otros tipos), y la entidad es la que, en última instancia, cobra al cliente.

'Factoring'
Supone que la empresa cede a la empresa de factoring (el factor) los derechos de cobro que tiene sobre sus clientes, recogidos en una factura. El acuerdo con el factor puede ser que éste gestione el cobro de las facturas (a cambio de una comisión), que adelante el pago de las facturas (a cambio de un interés) o incluso que cubra el riesgo de impago del cliente.

'Confirming'
Es un sistema que permite gestionar las deudas con los proveedores. La empresa acude a la entidad financiera que hace confirming; la entidad paga al proveedor y acuerda con la empresa el plazo en que ésta le devolverá el dinero adelantado, a cambio de un interés.