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Viernes, 9 de Enero de 2009

Bruce pasa por caja

‘El Jefe’ sacará un disco en exclusiva para la cadena de supermercados Wal-Mart

ISABEL PIQUER ·09/01/2009 - 22:41h

Los fans del Boss todavía no se lo creen. Bruce Springsteen, que tantas veces ha defendido a los que nadie defendía, saca dentro de unos días una compilación de grandes éxitos de la E Street Band exclusivamente en Wal-Mart, la mayor cadena comercial de EEUU, un imperio que no se luce precisamente por el trato ejemplar a sus empleados.

El lanzamiento del álbum, que incluye grandes clásicos como Born to Run, Thunder Road, Darkness on the Edge of Town y Born in the USA, está previsto para el día 13, dos semanas antes de la salida de su nuevo trabajo, Working Dream, que, este sí, se distribuye por los canales habituales que han seguido sus anteriores trabajos.

Así, los discos estarán disponibles cuando Springsteen cante en la Super Bowl de febrero, el mayor evento deportivo del país, el espectáculo más seguido en EEUU.

Viejos maestros

El Boss sigue el ejemplo de –¿quién lo iba a decir?– AC/DC, que el pasado octubre realizó una operación similar con Back Ice, del que ha vendido un 1,6 millones de copias en EEUU, también exclusivamente en Wal-Mart. El año anterior fueron The Eagles los que alcanzaron un trato parecido y vendieron 2,6 millones de Long Road Out of Eden a través del gigante minorista.

Y no son los únicos. En noviembre, Guns n’ Roses lanzó su nuevo trabajo, Chinese Democracy, en la cadena Best Buy (pero a estos no les fue tan bien: unas 300.000 copias), que también ha comercializado una compilación de The Police, Certifiable, y un disco de Elton John, Red Piano. Por las mismas fechas, Cristina Aguilera sacaba su Keeps Gettin Better, en otro gigante ajeno a la música, Target.

Vaya cante

En el caso de AC/DC, las críticas han sido duras. "Por un lado, un grupo que ha viajado por la autopista del infierno. Por otro, una cadena que se negó a distribuir álbumes de Kom, Snoop Dogg o Sheryl Crow porque no coincidían con su imagen corporativa", dice Regis Behe, crítico del Pittsburgh Tribune.

Lo de Springsteen canta más. Al tratarse de Bruce y de Wal-Mart, la reacción ha sido más airada y la blogosfera se ha llenado de protestas.

"A mí también me gusta Wal-Mart, Bruce –decía un fan airado en la página web nme.com–, me gusta cómo explotan a los trabajadores en China o como intentan mantener a sus empleados en EEUU con el salario mínimo. Me hago cargo de que tienes que llegar a estos tratos para llegar a fin de mes".

En el diario cibernético alternativo Huffington Post, Tony Sachs listaba la decisión de Springsteen entre las peores noticias musicales del 2008. "¿Springsteen invirtió sus derechos con Bernie Madoff? (el financiero de Wall Street que ha timado a medio mundo financiero) ¿Tiene que pagar el colegio de sus hijos? Son las únicas razones por las que podría entender su decisión. Es algo tan anti-Springsteen que parece que nadie se ha atrevido a decírselo", escribe el periodista del dicho medio.

Palabras muy duras para el hombre que ha cantado la implacable vida en los altos hornos en Youngstown, el drama de un trabajador automovilístico en Johnny 99 o el destino sin futuro del granjero del medio oeste en Ghost of Tom Joad.

Wal- Mart, más que una cadena, es casi un país. Omnipresente en todos los centros comerciales de EEUU, emplea 1,4 millones de trabajadores (o "asociados", como a ellos les gusta llamarles) y lleva años resistiendo las embestidas de los sindicatos para introducir medidas de protección social.

Su ejército de abogados se pasa el tiempo en los tribunales. A finales de diciembre, acordó pagar 640 millones de dólares en indemnizaciones tras las denuncias cursadas por sus empleados en Nevada. Semanas antes, fueron 54 millones a los de Minnesota.

A lo largo de los años, ha habido un poco de todo: acusaciones por emplear a ilegales, horas extras nunca contabilizadas, minutos descontados de las pagas por ir a comer, empleados encerrados toda una noche para hacer inventarios.

La perversión en cadena

El pasado agosto, The Wall Street Journal publicaba que Wal-Mart había "movilizado a sus ejecutivos y directores de planta en todo el país" para desanimar a sus empleados a votar por los demócratas, advirtiendo de que si alcanzaban el poder, forzarían la llegada de los sindicatos, lo que conllevaría despidos para asumir los incrementos salariales.

Hecho especialmente irónico si se tiene en cuenta que Springsteen se pasó buena parte del otoño tocando en conciertos a favor de Barack Obama en el antiguo cinturón industrial de Ohio.

El poderío de las grandes cadenas y la delicada situación de la industria discográfica han creado un ambiente propicio a estos nuevos tratos. Wal-Mart tiene 3.500 puntos de venta en Estados Unidos y 200 millones de clientes anuales. Se reparte con iTunes Store de Apple los primeros puestos en ventas de música en Estados Unidos (15% del mercado y 19% para Apple).

"Wal-Mart es el primer gigante del país", dice Sean McDowell, disc jokey de la emisora WDVE-FM, "¿Dónde van a ir? Ya no hay tiendas independientes y Wal-Mart hace buenos precios".

Algo parecido comentaba recientemente a la revista Rolling Stone Angus Young, uno de los miembros de AC/DC, al explicar su decisión, "En las grandes ciudades, la gente tiene donde elegir; pero en sitios perdidos de Montana, lo único que hay es Wal-Mart. Si hubiera crecido en este país, hubiera sido en Montana o en otro sitio pequeño. No puedes ser un snob".

Malas prácticas

Un gigante con mala sombra

 

Discriminación laboral

Continúa abierto el proceso de discriminación sexual con más afectadas de la historia: 1,6 millones de mujeres pueden unirse a una demanda por discriminación salarial que asegura, entre otras cosas, que las cajeras de Wal-Mart cobran un 89,5% menos que los hombres.

Trabajar sin parar

En 2005, un juzgado de California condenó a la cadena a pagar 172 millones de dólares a un grupo de empleados por negarles el descanso para comer.

Umbral de pobreza

Según una denuncia de 2005 del sindicato United Food, el sueldo medio del trabajador de la compañía está por debajo del umbral de la pobreza en EEUU.

Denuncia noruega

El Gobierno noruego anunció en 2006 la venta de bonos invertidos en Wal-Mart debido a razones éticas: "Viola de forma sistemática los derechos humanos".

 

OTROS EN EL CARRO

‘Black Ice’

La polémica por distribución exclusivista entre las pequeñas tiendas de discos, que vieron peligrar sus ya escasos ingresos, apareció en EEUU con el último disco de AC/DC, ‘Black Ice’. Recaudaron 1,6 millones con la venta sólo en Wal-Mart.

‘Road out of Eden’

Irving Azoff, el dueño de la compañía que maneja a The Eagles, Front Line Management, decidió publicar el disco ‘Road out of Eden’ únicamente en las tiendas de Wal-Mart de EEUU. Vendieron 2,6 millones de copias a pesar de las críticas.

‘Chinese Democracy’

 El último en subirse al carro del súper fue Guns N’ Roses, que vendió 800.000 copias de ‘Chinese Democracy’ en la gran cadena estadounidense Best Buy. Casualmente, ahora están bajo la batuta de Front Line Management, la misma compañía de The Eagles.