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Jueves, 8 de Enero de 2009

Obama avisa de años de recesión si no se actúa rápido

«Una mala situación puede convertirse en dramáticamente peor», afirma

ISABEL PIQUER ·08/01/2009 - 23:00h

En su infatigable campaña por preparar a los estadounidenses para el año que se avecina y convencer a los republicanos de aprobar un paquete de ayuda que sumirá a Estados Unidos en un déficit billonario, Barack Obama volvió a hablar ayer de cataclismo financiero y “años de recesión” si Washington no actúa cuanto antes para relanzar la economía.

“Una mala situación puede convertirse en dramáticamente peor”, si el Congreso no aprueba en un tiempo récord las medidas de urgencia –unos775.000 millones de dólares (565.000 millones de euros)– que el nuevo equipo lleva meses preparando, dijo el presidente electo en un discurso en la Universidad de Mason en Fairfax (Virginia), cerca de Washington. “Solo el Gobierno puede romper los círculos viciosos que están devastando nuestra economía, donde una falta de gasto lleva a la pérdida de empleos, que, a su vez, lleva a una reducción aún mayor del gasto; donde la incapacidad de prestar y recibir crédito detiene el crecimiento y conduce a una reducción aún mayor del crédito”, aseguró.

El nuevo mandatario volvió a culpar de la situación a la era “de profunda irresponsabilidad que se extendió desde las empresas a los pasillos del poder en Washington”. Y describió un panorama sombrío. “Hemos perdido dos millones de empleos, la peor cifra desde la II Guerra Mundial”, dijo Obama. Entre sus prioridades está la de crear tres millones de puestos de trabajo gracias a un gigantesco programa de obras públicas, doblar la producción de energía alternativa en los próximos tres años y modernizar el 75% de los edificios federales.

“Para hacer que la gente vuelva a gastar, el 95% de las familias trabajadoras recibirá una rebaja impositiva de 1.000 dólares, en el primer paso de un recorte tributario para la clase media que prometí durante la campaña”, afirmó. La intervención tuvo un intencionado tono de gravedad histórica. “La pregunta que debemos hacernos no es ¿qué es bueno para mí? sino ¿qué es bueno para el país que mis hijos heredarán?".