Jueves, 8 de Enero de 2009

La revancha de un niño, vista por 20 millones de personas

Dany Boon estrena en España ‘Bienvenidos al Norte’, el filme francés con más espectadores de la historia

GUILLAUME FOURMONT ·08/01/2009 - 21:59h

Nadie se lo cree, pero la realidad es dura. La película más vista de toda la historia del cine en Francia es Titanic. Los franceses son una banda de sentimentales. Quizá por eso a James Cameron le pise los talones en las taquillas un ex mimo callejero y cómico, Dany Boon, cuyo objetivo es hacer reír y llorar a la gente. Su película Bienvenidos al Norte, que se estrena hoy en España, fue vista por más de 20 millones de personas, el filme francés más exitoso de toda la historia. Una prueba de ello: los copiones estadounidenses van a hacer su propia versión –la producirá Will Smith– y ya se estrenó una película porno con el mismo nombre.

La historia no es la mejor del mundo. Tras hacer trampa para conseguir un mejor puesto en la Costa Azul, a Philippe (Kad Merad), funcionario de Correos, le anuncian lo peor que puede pasar a una persona del sur de Francia: trabajar en el norte. “¿En Lyon?”, exclama. Típica respuesta de un sureño sobre la geografía francesa. No, el norte, el de verdad, donde hace frío y casi son belgas. Y sorpresa: Philippe descubre un pueblo acogedor –encarnado por el cartero Antoine (Dany Boon)– y no quiere irse.

Lo que de verdad importa

“Corrí el riesgo de pensar que la película no iba a interesar a mucha gente, pero lo importante es la autenticidad”, comentaba ayer un Dany Boon de promoción en Madrid. Él nació allí, en Armentières, cerca de Lille, en 1966. Su lengua materna es el francés, aunque con un matiz lingüístico importante: el ch’ti. En su nueva oficina, Philippe no entiende nada de lo que dicen sus clientes y colegas.

Al denunciar los prejuicios, la película también los destruye. Casi parece un filme de propaganda para la región Norte-Paso de Calais –las autoridades locales financiaron una parte–, pero el resultado es una comedia que simplemente hace llorar y reír. Boon lo ve casi como una revancha: “Cuando era pequeño, los demás se reían de mí y me obligué a perder el acento ch’ti. Y cuando volvía a casa y hablaba normal, mi madre se sorprendía: ‘Qué acento más raro tienes”. El actor, conocido en Francia por espectáculos que se burlan de su región de origen, reconoce que la película “mejora la imagen de la identidad ch’ti”, y matiza: “Trata de valores universales”.

Bienvenidos al Norte ya supera las cinco millones de entradas vendidas en el extranjero, sobre todo en países francófonos como Bélgica o Canadá. ¿Qué tiene de universal esta película? “La gente se identifica. En cada país hay prejuicios sobre el otro”, argumenta Boon, que recuerda la buena acogida de su película en Italia y en Polonia.

“Siempre pienso en el niño de 10 años que llevo dentro. Quería mostrar el mundo popular en el que yo crecí. No podía hacerlo con los vascos. En el norte, nadie enarbola banderas independentistas...”, dice el actor con acento ch’ti. ¿Qué opina el niño del resultado? “Está feliz”.

El ch’ti, un dialecto que engaña hasta a los traductores 

 

“Mi, ch’est nin mes oignons”. ¿Entendió algo? Un francés tampoco. Excepto si es de la región Norte-Paso de Calais, donde se habla un peculiar dialecto: el ch’ti. La expresión significa “No es asunto mío” e ilustra unas peculiaridades de pronunciar las palabras. La S se dice Ch y la Ch, K. Los lingüistas dicen que el ch’ti tiene más raíces del latín que el francés, aunque los que desconocen el Norte pueden precisamente perder su latín. Fue lo que pasó a los traductores de ‘Bienvenidos al Norte’. “Biloute” –pollita– es una manera afectuosa de llamar a un compañero. En la versión subtitulada, pusieron “piloto”...