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Martes, 20 de Noviembre de 2007

El jefe torturador de los jemeres rojos declara hoy ante el tribunal

Kang Keng Iev, alias 'Duch', quien según sus abogados sufre un trastorno mental, está acusado de crímenes contra la humanidad y es el primer miembro destacado del Jemer Rojo a disposición de un tribunal de la ONU

EFE ·20/11/2007 - 07:29h

EFE - El exjefe de la prisión S-21, Kaing Guek Eav alias 'Duch' (D), asiste a la audiencia que se le sigue hoy en la Cámara Extraordinaria de la Corte de Camboya (ECCC), en Phnom Penh (Camboya).

El ex jefe del centro de torturas de Tuol Sleng, Kang Keng Iev, alias "Duch", compareció hoy ante el tribunal internacional para testificar en relación con las atrocidades cometidas durante el régimen del Jemer Rojo en Camboya.

Duch, detenido desde mayo de 1999 y quien según sus abogados sufre un trastorno mental, acudió a la vista un día después de el tribunal acusara de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra al ex presidente del régimen, Khieu Samphan, detenido ese mismo día.

El jefe de interrogatorio fue acusado el pasado julio de crímenes contra la humanidad, por lo que se convirtió en el primer miembro destacado ex miembro del Jemer Rojo en pasar a disposición del tribunal que auspician las Naciones Unidas.

La vista, primera que se celebra con la puerta abierta al público, atrajo a varios cientos de personas.

Duch fue trasladado al edificio del tribunal en un vehículo todo terreno, que era escoltado por otros llenos de policía militares armados con fusiles.

En julio, el tribunal rechazó la petición de los abogados de Duch de poner en libertad a su cliente

Aunque nunca ingresó en la cúpula del Jemer Rojo, "Duch" dirigió la policía secreta y tuvo a su cargo Tuol Sleng, situado en una vieja escuela situada en Phnom Penh, y en el que perdieron la vida entre 14.000 y 16.000 personas, según datos facilitados por el Centro para la Investigación del Genocidio de Camboya.

No está claro si los testimonios de Kang Kek Ieu podrán ser utilizados para condenarle en el juicio, puesto que algunos de los médicos que le examinaron tras su arresto y posteriormente, diagnosticaron que sufría serios trastornos mentales.

Al ser detenido en una aldea del noroeste de Camboya en la que trabajaba de cooperante para organización no gubernamental de ayuda humanitaria, Duch afirmó que había renunciado a su pasado, que era cristiano, y que su nueva misión consistía en propagar la palabra de Dios.

Terror medieval

El Jemer Rojo o Khmer Rojo es el nombre atribuido a los seguidores del Partido Popular Revolucionario Jemer o Partido Comunista Khmer, movimiento creado en 1960 en oposición al príncipe Norodon Sihanuk y en cuya fundación participó Saloth Sar, más tarde conocido como Pol Pot.

Pol Pot, que en 1962 había sido nombrado secretario general del Partido Comunista Jemer, pasó a la clandestinidad, y en 1963, en la selva camboyana, en la frontera con Tailandia, constituyó y organizó el grupo guerrillero denominado Jemer Rojo.

Durante la guerra civil que siguió al golpe de Estado del 18 de marzo de 1970 dirigido por Lon Nol y apoyado por Estados Unidos, el ex primer ministro y príncipe Sihanuk, acuciado por la situación y aconsejado por China, estableció una alianza antinorteamericana con sus antiguos enemigos, los jemeres rojos, frente que apoyado por China y Vietnanm del Norte, llegó a controlar en 1974 el 90 por ciento del territorio camboyano.

Aunque los bombardeos fueron masivos, el 17 de abril de 1975 los jemeres rojos tomaron Phnom Penh y su régimen, encabezado por Pol Pot, intentó aislar a Camboya (República Democrática de Kampuchea desde 1976) de toda influencia exterior.

Se ejecutó a los oponentes, se abolió el dinero se prohibió el budismo y se transformó la economía de la nueva Camboya, siempre a imitación de China y la política que Mao-Tse-tung llevó a cabo a finales de la década de los 50 y principios de los 60.

La deportación de los habitantes de las ciudades al campo fue masiva, y siguiendo el maoísmo dogmático se colectivizó la agricultura. Se abolió la propiedad y el mercado; se clausuraron escuelas, hospitales y tiendas; y la muerte se convirtió en un castigo habitual.

Según un informe presentado en 1984 por el gobierno de Phnom Penh, en los apenas cuatro años que duró el ya conocido reinado del Terror 2.746.105 murieron asesinados (en 1975 Camboya contaba con cerca de siete millones de habitantes), 568.663 desaparecieron y 141.848 fueron mutilados.

La brutal política dirigida desde el gobierno por Pol Pot y los continuos choques fronterizos concluyeron en 1979 con la invasión vietnamita. Los jemeres rojos se replegaron a la frontera con Tailandia, donde organizaron la resistencia contra el nuevo régimen; y aunque Vietnam se retiró de Camboya en 1989, los guerrilleros de Pol Pot siguieron causando numerosos daños a la población civil en su intento por luchar contra cualquier facción camboyana.

En mayo de 1993 y gracias a los esfuerzos pacifistas que la ONU había iniciado a comienzos de los noventa, se celebraron elecciones legislativas que los jemeres no dudaron en boicotear, pese a haber firmado el tratado de paz de 1991.

Atrincherados en un diez por ciento del territorio camboyano, los jemeres rojos, ya sin Pol Pot al frente del grupo guerrillero, que dimitió como comandante en Jefe en 1985, continuaron su lucha contra el nuevo gobierno camboyano.

Sin embargo, a partir de 1994 en que se iniciaron los primeros pasos hacia la pacificación de Camboya, los miembros de los distintos grupos de jemeres fueron integrándose, unos en la realidad social y política del país, y otros desertando. En 1995 se informaba de que entre 5.000 y 10.000 incondicionales guerrilleros habían abandonado la organización.

El 17 de junio de 1997 la nueva dirección de los jemeres rojos liderada por Khieu Samphan anunciaba la detención de Pol Pot y la inserción de la guerrilla en la vida civil, acatando la legislación internacional.

Pol Pot, el "hermano número uno" murió en la madrugada del 16 de abril de 1998, viejo y enfermo en su choza de la jungla camboyana, en poder de sus ex correligionarios, y días después el gobierno de Camboya se hacía con el control de Anlong Veng, último bastión guerrillero en el extremo norte del país, de donde huyeron a Tailandia los últimos jemeres, - unos quinientos-, mientras que cerca de cuatro mil veteranos cambiaron sus uniformes de jemeres por los de las Fuerzas Armadas del país y juraron fidelidad a la Constitución.

En la actualidad, solo dos altos dirigentes del Jemer Rojo están encarcelados. Uno es el general Ta Mok, último jefe militar de la organización apodado "el Carnicero", que fue detenido el 6 de marzo de 1999 y el segundo Kang Khek Ieu, conocido como "Deuch", responsable del centro de torturas de Toul Sleng, en la capital camboyana, donde perecieron más de 16.000 personas.

El ex ministro de Asuntos Exteriores Ieng Sary, número tres en la jerarquía jemer, fue amnistiado en 1996; el ex presidente Khieu Samphan, padre del experimento agrario llevado a cabo por los jemeres y el ideólogo Noun Chea viven libres en Pailin, noroeste de Camboya después de que el 26 de diciembre de 1998 se entregaran al gobierno del primer ministro camboyano Hun Seng.

En 1997 Hun Sen solicitó ayuda a Naciones Unidas para la formación de un tribunal internacional competente para juzgar a los líderes de los Jemeres Rojos, responsables de la muerte de más de dos millones de personas desde abril de 1975 hasta enero de 1979.

Ante la complejidad del proceso, expertos de la ONU apoyaron este criterio, y después de más de un año de negociaciones sobre la composición del tribunal y las modificaciones que la legislación camboyana debía introducir para cumplir con los requisitos de la jurisprudencia internacional, el gobierno del primer ministro Hun Sen y Naciones Unidas aceptaron la fórmula del senador estadounidense John Kerry, que establece que el tribunal que se forme a raíz de la firma del acuerdo de junio del año 2000, estará compuesto por tres jueces camboyanos y dos elegidos por Naciones Unidas; y no podrá haber sentencia sin el respaldo de al menos uno de estos dos últimos.

El Gobierno de Phnom Penh que en un principio había defendido su derecho a tener pleno control del proceso y había ofrecido la contrapropuesta de juzgar todos los crímenes de guerra contra la humanidad y genocidio cometidos en el país desde 1970 hasta 1998, aceptó finalmente la fórmula del senador John Kerry con lo que de celebrarse el juicio, se sentarán ante la justicia internacional los responsables de algunos de los asesinatos masivos más graves del siglo XX.