Jueves, 8 de Enero de 2009

La industria del porno de Estados Unidos pide ayuda para afrontar recesión

"El Congreso parece dispuesto a rescatar a los sectores más importantes de la nación y creemos que merecemos la misma consideración", según un comunicado de empresarios de la industria

EFE ·08/01/2009 - 09:11h

Joe Francis dirige el programa de televisión y la revista 'Girls Gone Wild'

Joe Francis y Larry Flynt, dos de los principales empresarios de la pornografía de Estados Unidos, pidieron hoy al Gobierno que ayude a su sector, dado que a su juicio la recesión ha actuado como "una ducha de agua fría nacional".

La recesión ha actuado como "una ducha de agua fría nacional"

Para recuperarse del bajón, Francis, director del programa de televisión y la revista Girls Gone Wild, y Flynt, el editor de la publicación Hustler, solicitaron al Congreso 5.000 millones de dólares para los acicates del deseo.

"Con todo el sufrimiento económico y la pérdida de tanto dinero, el sexo es lo último en lo que la gente piensa", dijo Flynt en un comunicado.

"Es hora de que el Congreso rejuvenezca el apetito sexual de Estados Unidos", añadió.

Caída de las ventas

Las ventas y alquileres de vídeos pornográficos cayeron un 22% el año pasado en Estados Unidos, al tiempo que aumentó el tráfico en Internet, según la declaración, que indica que aproximadamente la mitad de los usuarios de la web visitan páginas 'porno'.

Los empresarios del sexo insistieron en que su sector necesita ayuda, pese al gran interés por sus fotografías y vídeos online, de los que disfrutan más de 75 millones de estadounidenses cada mes, según sus datos.

"El Congreso parece dispuesto a rescatar a los sectores más importantes de la nación y creemos que merecemos la misma consideración", señaló Francis.

Por su parte, Flynt hizo un llamamiento a la Legislatura de Estados Unidos, sacudida periódicamente por los escándalos sexuales, a pensar en el bien del país.

"La gente está demasiado deprimida para ser activa sexualmente", se quejó.

"Esto es muy malo para nuestra salud como nación. Los estadounienses pueden prescindir del automóvil, pero no del sexo", alertó.

Noticias Relacionadas