Archivo de Público
Jueves, 8 de Enero de 2009

El enigma Tiger

Después de 203 días de ausencia, Woods sólo puede patear y todavía no puede completar el swing

MIGUEL ALBA ·08/01/2009 - 08:00h

Getty images - Tiger observa un golpe durante el US Open del pasado año, su último torneo antes de lesionarse.

Tiger Woods es como esos axiomas matemáticos que no admiten discusión. "Él será el jugador más determinante en 2009". En la apuesta, aparecida hace tres días en la web oficial de la PGA, han participado la mayoría de los gurús y totems del golf americano. "No confiar en Tiger es como cuestionar que la Tierra es redonda", asegura la ESPN.

La crisis de fe no existe. Ni siquiera en un día como hoy. No sólo porque el circuito americano empieza a repartir el primer millón de dólares del año en los greenes de Kapalua (Hawai) sin la presencia del número 1, sino porque el golfista que hay detrás de Eldrick acumula 203 días sin participar en ningún torneo. ¿Su vuelta? "Sólo se producirá cuando él sepa que está preparado para ganar", se sostiene en el blog de golf de Los Angeles Times.

«Sólo volverá cuando sepa que puede ganar», dicen los analistas

En el entorno de Tiger, sólo existe un interlocutor. El propio Tiger. Esquivo ante la pregunta, apenas ha adelantado que le gustaría disputar el Masters (9-12 de abril). "Pero para eso tienen que cambiar muchas cosas, porque Augusta no es el lugar más fácil para reaparecer", sostiene.

"Mi intención es volver a jugar antes del Masters de Augusta (se especula con la fecha del 12 de marzo, en el World Golf Championship de Miami). Pero esta intención y la realidad son cosas diferentes. Cada uno se cura en espacios de tiempo distintos", defiende.

Encerrado en una rutina que combina interminables sesiones en el gimnasio para fortalecer la rodilla izquierda, de la que fue operada de los ligamentos una semana después de sumar el US Open. Con la práctica de su juego corto y de golpes que no llegan a los 100 metros. Tiger no se siente competitivo.

Aunque no se sabesu estado, la PGA le nombra jugador a seguir en 2009

"Ojalá pudiera conseguir el 10 por ciento de los golpes que exhiben mis compañeros en este momento", comentó el pasado 23 de diciembre, tras entregar a Vijay Singh el pequeño tigre que premia al campeón del Chevron World Challenge disputado en California.

Su laboratorio no filtra ningún mensaje. Ni siquiera sensaciones. Cada una de sus apariciones públicas se ha convertido un juicio al estado de su rodilla. Incluso, en una cadena de televisión local, se llegó a acudir al consejo de un fisioterapeuta para comentar si existía algún gesto raro en la forma de andar de Tiger.

"Mi pierna está bien, pero no sé hasta qué punto está fuerte", sostiene Woods, que un día después de su operación, a finales de junio, dibujó algunos putts sentado sobre el asiento de un buggie. "No quería perder sensaciones", matizó su representante.

Hace dos semanas, aseguró que estaba al 10% del nivel de sus compañeros

"Soy noticia cuando juego"

Desde entonces, el circuito cayó en un profundo período de respeto ante un Tiger anónimo, que apenas se dejaba ver. "Yo sólo soy noticia cuando juego; cuando no, no tiene sentido que lo sea", argumentó Woods el 13 de noviembre. Ese día, cuatro meses después de su triunfo en el US Open, Tiger regresó a las calles de Torrey Pines como caddie de John Abel, una amateur de 58 años que había ganado el concurso on-line Juega con Tiger, en los últimos nueve hoyos.

Woods condujo el buggie, llevó la bolsa de Abel, le asesoró con los palos y le orientó con los putts. Aunque Tiger apenas utilizó el putter en un par de ocasiones, a la prensa sólo se le permitió presenciar en directo los hoyos 10 y 18.

«Mi pierna está bien, pero no sé hasta qué punto de fuerte», sostiene

Abel no comentó nada a pesar de la insistencia de los medios. Lo tenía prohibido por un contrato de confidencialidad que se vio obligado a firmar para compartir un par de horas con Woods. Ese día, Tiger exteriorizó su estado de ánimo en la frase "es frustrante, pero no sé cuando podré volver a jugar", que hay quien entendió como un amago de retirada.

Guerra a la rumorología

Un rumor que Tiger acalló confirmando a Steve Williams como caddie para este temporada, a pesar de que el neozelandés había llamado idiota a Michelson unos días antes, permitiendo a una agencia de fotos difundir unas imágenes con el putt en la mano y enviando un escueto comunicado que sirvió de pie de fotos a las instantáneas. "Puedo hacer algunos chips y putts. Hasta mediados de enero, no podré completar el swing".

En eso andará hoy Tiger, mientras el resto de jugadores quieren aprovechar el descanso del número 1 para presentar su candidatura. "Después de lo visto el pasado año, Kim, Villegas y Sergio estarán cerca de mí. De los de mi generación, Mickelson, Els y Furyk serán la mayor competencia", asegura Woods. Su fecha de vuelta sigue siendo un enigma. Todo lo contrario que su halo. "Dios nunca nos abandonará", asegura un exacerbado fan en el foro de la CNN.