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Miércoles, 7 de Enero de 2009

Cuestionan efectividad de antigua vacuna contra la neumonía

Reuters ·07/01/2009 - 19:58h

Un equipo de investigadores en Suiza y Reino Unido cuestionó el lunes la capacidad de la vacuna neumocócica estándar para prevenir la neumonía en adultos, aun en aquellos para quienes está actualmente recomendada.

Hay dos tipos de vacunas contra el neumococo. El producto estándar incluye fragmentos de varios azúcares (polisacáridos) del recubrimiento de 23 cepas del microbio, pero no estimula suficientemente al sistema inmune como para atacarlo.

En la otra vacuna, los azúcares de 7 cepas neumocócicas están unidos a una toxina de la difteria y la vacuna "conjugada" activa una respuesta inmune más fuerte.

Los ensayos clínicos dieron resultados contradictorios sobre la efectividad en adultos de la vacuna neumocócica polisacárida no conjugada, explicó en Canadian Medical Association Journal el equipo de la doctora Anke Huss, de University of Bern.

Los investigadores analizaron los resultados de 22 ensayos en más de 100.000 personas. Hallaron "pocas evidencias de protección de la vacuna" en los ensayos considerados de mejor calidad, según el reporte.

Asimismo, obtuvieron pocas pruebas de esa protección en pacientes mayores o en adultos con otras enfermedades crónicas.

La prevención "de la gran carga de enfermedad" asociada con la neumonía "no podrá lograrse mediante el uso de la vacuna neumocócica polisacárida", concluyó el equipo.

Sin embargo, los autores de un editorial que acompañó al estudio advirtieron que, "el estudio de Huss y colegas no justifica aún la suspensión del uso de la vacuna neumocócica polisacárida en adultos".

Los doctores Ross Andrews y Sarah A. Moberley, de Menzies School of Health Research, en Casuarina, Territorio del Norte, Australia, resaltaron que la Organización Mundial de la Salud opina que los resultados de los ensayos clínicos y sus revisiones "coinciden con un efecto protector contra la enfermedad neumocócica invasiva en los adultos sanos y, en menor medida, en los mayores de 65 años".

"Ante la falta de nuevos datos que indiquen lo contrario, respaldamos esa posición", concluyeron.

FUENTE: Canadian Medical Association Journal, 6 de enero del 2009.