Archivo de Público
Lunes, 5 de Enero de 2009

Detenida por ayudar a romper el alejamiento

La Policía Nacional detiene en Málaga a una mujer de 42 años por ayudar a su ex marido a quebrantar la orden judicial de alejamiento que ella misma había pedido

RAÚL BOCANEGRA ·05/01/2009 - 22:00h

La Policía Nacional detuvo ayer en Málaga a una mujer de 42 años por ayudar a su ex marido a quebrantar la orden judicial de alejamiento que ella misma había pedido. El hombre, de 43 años, y con antecedentes por malos tratos, también fue arrestado.

Los agentes, que respondieron a una llamada de socorro de la mujer, creen que habían vuelto a vivir juntos. Él permanecía ayer en los calabozos de la comisaría y ella fue puesta en libertad después de que se le tomase declaración. Ambos serán llevados ante el juez y podrían ser penados con entre seis meses y un año de cárcel.

"Una mujer maltratada posee muchas contradicciones, entre ellas está pedir auxilio y luego echarse atrás"

La Policía recibió una llamada desde el teléfono móvil de la mujer en la que esta lloraba, aseguraba que no podía aguantar más y pedía socorro. La comunicación se cortó.

La Policía volvió a llamar, pero cogió el aparato un hombre que dijo que la mujer no se podía poner y que llamaran luego. La Policía telefoneó de nuevo, pero el móvil estaba ya apagado, según el relato que ofrecieron los agentes.

Una patrulla logró localizar el sitio desde el que se había llamado y se dispusieron a ayudar a la mujer. Una vez allí, nadie les abrió la puerta. Además, según la Policía, la mujer trató de despistar a los agentes al llamar otra vez desde el móvil y decir que se encontraba en un lugar diferente.

Los policías insistieron al sospechar que la mujer estaba allí. Finalmente, ella abrió la puerta y los dos fueron detenidos. Él por quebrantar la orden de alejamiento y la mujer como cooperadora necesaria del delito.

"Con contradicciones"

"Es una barbaridad. Si ha pedido auxilio es porque estaba en una condición de peligro. Una mujer maltratada es una mujer con muchas contradicciones. Y entre ellas está pedir auxilio y luego echarse atrás", aseguró ayer a Público Altamira Gonzalo, presidenta de la asociación de mujeres juristas Themis.

Gonzalo agregó que existen jueces "contados con los dedos de las manos" que admiten la tesis de la mujer como cooperadora del delito y las condenan por ello.