Lunes, 5 de Enero de 2009

Sarkozy emprende hoy su propia mediación en la zona

El presidente galo viaja a Egipto, Cisjordania, Israel y Siria

ANDRÉS PÉREZ ·05/01/2009 - 08:00h

Melchor, Gaspar y Baltasar y... ¿Nicolas? El presidente francés, Nicolas Sarkozy, viaja hoy a Oriente Próximo con la intención de convertirse, en vísperas de Reyes, en el mesías que llevará ayuda a Gaza. Y ello pese a que Israel, invitado de honor en el Elíseo, dejó en evidencia su mediación la semana pasada, al elogiar a un Sarkozy "amigo" en plenos preparativos de su invasión.

El ex presidente de la Unión Europea está haciendo de todo por seguir en el primer plano y no suelta la cartelera en lo que es el prime time de la agenda mundial actual: Gaza.

Durante su gira se entrevistará con Mubarak, Olmert, Abbás y El Assad

Sarkozy viaja hoy a Egipto, Cisjordania e Israel, para reunirse con su colega egipcio, Hosni Mubarak, con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbás, y con el premier israelí, Ehud Olmert. Ese día, se cruzará con la misión de la Troika europea, organizada por la actual presidencia checa. El martes, Sarkozy, entre otros desplazamientos, tiene previsto reunirse con su colega sirio, Bachar el Assad, en Damasco, la ciudad que alberga la representación de Hamás en el exterior.

Los colaboradores de Sarkozy reconocen que viaja a la región "sin planes preconcebidos". No les falta razón. La primera mediación del presidente, la semana pasada, se saldó con una escena de ridículo para el Palacio del Elíseo.

El martes, en el preciso instante que Sarkozy recibía con todos los honores a la canciller israelí, Tzipi Livni, creyendo mediar por una tregua, los israelíes decían no oficialmente. Cosa que permitió a Livni salir triunfalmente y declarar que el presidente francés "conoce bien la situación" y sabe que "nosotros representamos los valores del mundo libre".

Tzipi Livni dejó en ridículo al Elíseo al visitar París cuando preparaba el ataque

Ayer París pareció darse por aludido. Tras meses de abandono de la posición tradicional de Francia y de acercamiento a Israel, tanto el canciller Bernard Kouchner como los equipos del presidente subieron el tono contra la "respuesta desproporcionada" que es la ofensiva terrestre israelí. Y evocaron la perspectiva de una apertura de corredores humanitarios europeos en Gaza.

Un giro tardío y demasiado matizado como tener un peso suficiente. Los franceses siguen aceptando la exigencia israelí de no hacer nada que "pueda conferir legitimidad a Hamás".

Sarkozy viaja como un rey Mago a contrapié, prometiendo regalos humanitarios que refuerzan estratégicamente a Israel, debilitan a Hamás y mantienen a los gazaítas ocupados, bloqueados, y sin derechos. Milagro ¿Un rol a la medida de Nicolas Sarkozy?