Archivo de Público
Domingo, 4 de Enero de 2009

Empresarios, entre saris y faquires

Sectores tan dispares como la alimentación y la instalación de cuartos de baño han triunfado invirtiendo en la India

AINHOA LARREA ·04/01/2009 - 22:40h

afp - El sector de la hostelería fue uno de los primeros que las empresas españolas abordaron en la India .

Vacas sagradas, faquires y monjes budistas conviven desde hace siglos en la mayor democracia del planeta: India. Con 1.150 millones de habitantes, este gigante asiático es una nación de contrastes. Sigue con un tercio de la población en la miseria, pero muestra un crecimiento económico vigoroso del 8% a pesar de la crisis global.

Esa pujanza ha afianzado una clase media de en torno a 250 millones de personas que, según el ICEX, "tienen un poder adquisitivo suficientemente alto como para hacerse con bienes de consumo duradero y disponer de hábitos de compra similares a los occidentales". Consciente de las oportunidades de negocio que eso genera, el Ejecutivo español ha incluido al país entre sus objetivos comerciales prioritarios y se está afanando en estrechar lazos con sus gobernantes.

"Queremos ser amigos de la India, no sólo socios", declaró el ministro de Industria, Miguel Sebastián, al inaugurar el Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial que su departamento organizó en Nueva Delhi a finales de 2008. Sólo unos días después del atentado terrorista que sacudió Bombay, una delegación de 40 empresarios españoles viajó a la India en busca de nichos de mercado interesantes. La experiencia fue útil, y se calcula que el 20% del total desarrollará una actividad en suelo indio.

Tener un socio local es de gran ayuda, porque facilita la gestión con las entidades oficiales

75 compañías

Hasta la fecha, 75 compañías españolas operan directamente en la India. Una de ellas es la cadena de bufets FrescCo, que ofrece almuerzos y cenas por unas 450 rupias (siete euros). La compañía pertenece a Eat Out, la división de restauración de Agrolimen que, curiosamente, fue allá con la intención de montar un Pans&Company, especializada en bocadillos. Una vez allí se dieron cuenta de que el 60% de la población es vegetariana y optaron por transformar su oferta de carne y embutidos en algo más orientado a la cocina mediterránea: ensalada, paella, humus...

Acertaron, y acaban de recibir la autorización para gestionar un espacio propio en el aeropuerto de la capital. Sus clientes buscan el lujo que rodea a los bufets de los hoteles a precios más razonables; el primer restaurante que abrieron, en un centro comercial moderno, factura 3.000 euros cada fin de semana. El director internacional de Eat Out, Andrés Jover, apunta que tuvieron que buscar proveedores exclusivos para cumplir los estándares de higiene prefijados.

Hay que adaptar el producto al mercado; Roca, por ejemplo, tuvo que cambiar sus WC

Roca también se ha implantado con éxito en India. La empresa, que inició su andadura hace casi un siglo fabricando radiadores de hierro y ahora lidera el negocio del cuarto de baño a nivel mundial, hizo una joint venture con la compañía que domina el mercado indio (Parryware), y la alianza ha sido fructífera para ambas.

El responsable de la fábrica de Roca en Bhiwadi (India), César Ángel Cuesta, subraya que "tener un socio local ha sido de gran ayuda"; facilita la gestión con las entidades oficiales, conoce mejor el entorno y aporta reputación. Lo malo es que, en India, la burocracia es lenta y el ámbito laboral, "crítico". "El área de recursos humanos precisa de mucha atención", indica Cuesta, que señala dos fuentes de problemas: la baja productividad y la alta rotación de la plantilla.

En el terreno comercial, lo importante es definir bien el producto o servicio, adaptándolo a las necesidades del consumidor local. Roca, por ejemplo, tuvo que cambiar sus inodoros, porque el modelo indio lleva incorporado un grifo de lavado que en Occidente no se utiliza.

Otra firma española con presencia en el país es el Grupo SOS, a través empresas como Carbonell. "Los indios son muy espirituales, ven el aceite de oliva como algo mágico", explican fuentes de la compañía. En 2007, India importó 23.000 toneladas y la industria está creciendo a un ritmo del 90% anual. "Hay un interés creciente por el zumo de aceituna, que también se emplea con fines cosméticos, incluso para dar masajes a bebés, al entender que la grasa fortalece los huesos y tendones de los recién nacidos", afirman desde SOS.

El 85% de las ventas se realiza en tiendas pequeñas, lo que dificulta la distribución

¿Dificultades para comercializar el producto? Principalmente, que el peso de la gran distribución es ínfimo, porque más del 85% de las ventas se realizan en tiendas pequeñas, lo que complica notablemente la logística.

Infraestructuras

Uno de los sectores en los que el Gobierno indio está poniendo más énfasis de cara a la participación del sector privado es el de la construcción y el mantenimiento de las infraestructuras. De hecho, para alcanzar los objetivos previstos para el periodo 2007-2012 debería llevarse a cabo una inversión cercana a los 300.000 millones de euros. Esto le convierte un destino atractivo para las compañías españolas, que pueden beneficiarse del potencial de un gigante estable, con una enorme cantera de científicos e ingenieros, y donde la mano de obra habla inglés... entre rickshaws[vehículos arrastrados por un hombre], saris y templos hinduistas.