Sábado, 3 de Enero de 2009

Ecos de huelga en Barajas

La baja por enfermedad de siete controladores aéreos retrasa cientos de vuelos

SUSANA HIDALGO ·03/01/2009 - 08:00h

DANI POzo - Un pasajero buscaba ayer su vuelo en un panel de la terminal T4 de Barajas.

Siete controladores que se ponen enfermos el mismo día. Retrasos y cancelaciones de vuelos en el aeropuerto de Barajas. Viajeros que pululan desde las terminales a los mostradores de información al cliente. Este fue el panorama que se vivió ayer en la T4 del aeropuerto madrileño, donde una supuesta huelga encubierta de controladoresprovocó el caos en una tarde donde muchos iban o volvían de vacaciones.

"Nos han montado en el avión durante una hora y media, sin aire acondicionado. Luego, nos han bajado y, ahora, no sabemos qué tenemos que hacer", protestaba ayer un grupo de italianos que, después de pasar unos días de vacaciones en Madrid, no tenían medio de volver a Milán. Otra chica protestaba muy airada en el mostrador de atención del cliente de Iberia. "Mi vuelo con destino a El Cairo ni aparece en los paneles. No me dan información, sólo me dicen que no es culpa de Iberia, que lo que pasa es que hay huelga de controladores",protestaba Rosi.

La misma estampa se encontraba en la zona de llegadas. Familiares y amigos se arremolinaban frente a las puertas de salida. Distintos conductores profesionales también esperaban a sus clientes, todos ellos sin éxito. "Llevo dos horas esperando un vuelo que tiene que venir de Roma", se quejaba un hombre.

"Llevo dos horas esperando un vuelo que tiene que venir de Roma"

Muchos rumanos esperaban también con paciencia la llegada de varios vuelos procedentes de Bucarest. "Se han bajado del avión a las seis de la tarde, ya ha pasado una hora y media y aún no han salido", se quejaba un inmigrante. De 60 vuelos anunciados en tres paneles, sólo en 12 ponía que llegarían a tiempo. En el resto: "retrasado". El mássignificativo, un vuelo anunciado a las 10.45 con salida desde Jerez y que a las 20.00 seguía retrasado.

Los afectados se quejaban de la poca información que estaban recibiendo, tanto por parte del aeropuerto como de las compañías aéreas. "Si los controladores quieren hacer huelga que la hagan, pero que no nos tomen el pelo diciendo que se han puesto malos", se quejaba Silvana Mezzaro, una viajera italiana.

Otra familia daba vueltas por el aeropuerto con cinco maletas y unas vacaciones en Palma de Mallorca a punto de quedar anuladas. "Teníamos que haber salido a las cuatro y media. Dos horas y media después seguimos sin saber nada", protestaba el padre.