Sábado, 3 de Enero de 2009

La perfección como objeto

La artista vasca Belén Cerezo estudia cómo se genera el deseo en su serie fotográfica 'Plastic People'

ISABEL REPISO ·03/01/2009 - 08:00h

graciela del río - Cerezo, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Kirguistán, 2008. Mujeres con velo caminan asidas a bolsas enormes con la cara impresa de Laetitia Casta. Los colores del plástico se confunden con los del bazar, lleno de frutas, hortalizas y frutos secos. No es la misión imposible de ningún agente secreto, sino la mirada de una extranjera.

El universo de Belén Cerezo (Vitoria, 1977) gravita en órbitas obsesivas: su debilidad por el collage, el interés por la mezcla de lo público y lo privado y por cómo se genera el deseo. Todo ello transita en sus últimas fotografías, que se exponen en el Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) hasta el 18 de enero bajo el título dePlastic People.

Cerezo viajó a Kirguistán y Kazajstán para visitar a su hermano y quedó sorprendida por las bolsas de plástico que venden los bazares, llenas de imágenes que evocan el sueño de Occidente: rostros de mujeres perfectos, monumentos de las capitales europeas, retratos de familias jóvenes y sanas "Son de plástico y si te fijas bien, están muy desgastadas, por lo que podrían equivaler a las mochilas que llevamos nosotros por la calle", explica.

Enemiga de estereotipos

A Cerezo le impactó tanto este hecho que empezó a fotografiarlas sistemáticamente, aunque el proyecto tardó en tomar forma, porque no quería anclarse en los estereotipos. "Estas sociedades de las antiguas repúblicas soviéticas son muy heterogéneas, con población musulmana, asiática y mucha influencia rusa; pero no me interesaba señalar el abismo entre ellos y el ideal occidental". Una vez convencida descartó una serie de fotografías demasiado explícitas para quedarse en el detalle, a base de planos muy cerrados.

"Me interesaba señalar el abismo entre ellos y el ideal occidental"

"En mi trabajo hay muchos estratos y pueden llevar a diversas interpretaciones, eso me gusta. Pero además de la globalización de un cierto imaginario, también hablo de la reapropiación de las imágenes", precisa.

De hecho, la falta de leyes que regulan la apropiación de imágenes en estos países posibilita que el canon de belleza ideal de la publicidad degenere "en el objeto final del consumo: la bolsa de plástico". Una conversión que Cerezo relaciona inevitablemente con el deseo: "Si la publicidad es tan efectiva es porque juega con las imágenes para crear necesidades".

La exposición del CAB se vertebra en una estructura bipolar en la que Cerezo ha trabajado concienzudamente. Por un lado, se encuentran fotografías de gran formato por debajo de la cintura del visitante "para que relacione la obra con su propio cuerpo y para recordar cómo fue tomada la imagen". El resto de las fotografías se exponen conformando una hilera que remite al "caos y el dinamismo del bazar".

La proliferación de las imágenes en Occidente y la celeridad con la que se renuevan prueban que nos encontramos ante una cultura visual muy potente, en la que a veces resulta complejo descifrar el mensaje que esconden. Ella rezuma escepticismo: "No creo que se entienda todo", reconocecon pesadumbre.