Archivo de Público
Viernes, 2 de Enero de 2009

La Policía investiga el incendio de la discoteca de Bangkok en el que murieron 60 personas

Las autoridades de Tailandia tratan de averiguar si la traca de petardos que presuntamente causó el incendio fue introducida por un responsable de la sala o por un cliente

AGENCIAS ·02/01/2009 - 08:59h

Las autoridades de Tailandia investigan este viernes el estatus legal y las medidas de seguridad de la discoteca de Bangkok en la que murieron 60 personas a causa del voraz incendio ocurrido pocos minutos después de la llegada del Año Nuevo.

El subdirector general de la Policía, general Jongrak Juthanon, dijo a la prensa que las investigación se centra en saber si el incendió lo causó una traca de petardos organizada por los responsables del local para celebrar el Año Nuevo, o fue un cliente el que la introdujo y le prendió fuego.

"Aún no podemos presentar cargos contra nadie, porque las causas del suceso no están claras", Chongrak Chutanont, jefe adjunto de la Policía Nacional.

El incendio, en el que resultaron heridas cerca de otras 240 personas, ocurrió poco después de la medianoche, y devoró por completo la discoteca Santika.

Sólo pueden acusar al supuesto propietario por permitir la entrada a una menor que murió

Los supervivientes han relatado que las llamas surgieron tras escuchar los truenos de un espectáculo pirotécnico.

Hasta el momento, la Policía no ha podido localizar al dueño de la sala de fiestas. De momento, sólo pueden acusarle formalmente por permitir la entrada en local nocturno a una menor de edad que se encuentra entre las víctimas mortales.

Con todo, la Policía aún debe investigar quién es el dueño del local, ya que no está claro del todo que sea el que están buscando ahora. Lo deberán verificar con el Ministerio de Comercio, algo que no podrán hacer hasta el próximo cinco de enero.

Una sala de fiestas que era un "restaurante para cenas"

La Policía examina también el estatus legal de la discoteca, que según fuentes policiales citadas por el diario Bangkok Post, estaba registrado como un "restaurante para cenas", por lo cual y de acuerdo a la normativa municipal, podía estar abierto hasta la medianoche.

El general Juthanon explicó que con anterioridad al incendió ocurrido el jueves, la Policía solicitó al Tribunal Administrativo de Bangkok el cierre de la discoteca Santika, pero su petición fue denegada por un motivo que no precisó.

La discoteca, situada en el barrio de Ekamai y a la que solían ir tailandeses de clase media y también extranjeros afincados en el país, disponía de, además de la puerta principal, otras dos puertas pequeñas, aunque éstas no estaban debidamente señalizadas y eran conocidas únicamente por el personal del establecimiento.

Sólo tenía una puerta visible y un único extintor contra incendios

También, el local contaba con un único extintor contra incendios, lo cual cuestiona las medidas de seguridad del edificio, cuya decoración y mobiliario eran de materiales inflamables, de acuerdo a la Policía y el servicio de bomberos.

La dirección de la discoteca había anunciado, que coincidiendo con gala de Año Nuevo, tenía previsto celebrar una fiesta de despedida con motivo de su cierre, a partir del 1 de enero, para trasladarse a otro local de la capital.

54 personas permanecen en estado grave

La mayoría de los cadáveres fueron encontrados cerca de la puerta de acceso, de pequeñas dimensiones, y por la que parte de los cerca de un millar de personas que había en la discoteca se abrieron paso para salir, casi uno a uno.

Al menos 54 personas que resultaron heridas permanecían este viernes en estado grave, incluido un ciudadano japonés de 25 años que fue intervenido de urgencia y que sufre quemaduras en el 60% de su cuerpo.

Según los datos facilitados por los hospitales, un total de 35 extranjeros, entre ellos de Australia, Bélgica, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Japón, y Reino Unido, fueron atendidos el jueves por los servicios médicos y fueron después dados de alta o se encuentran todavía ingresados por sufrir quemaduras en el cuerpo.

El subdirector general de la Policía indicó que 21 cadáveres no han podido ser identificados por haber quedado totalmente calcinados, y que a los 29 certificados de defunción extendidos hasta hoy, se sumarán en las próximas horas los correspondientes para el resto de la víctimas mortales que carecían de documentación.

Un día después de la tragedia varias decenas de familias de las víctimas y amigos, se congregaron ante los escombros de la discoteca para practicar los habituales rituales budistas que guían a los espíritus de los muertos hacia una nueva vida.