Archivo de Público
Martes, 30 de Diciembre de 2008

La familia Franco deberá abrir el pazo de Meirás al público cuatro veces al mes

La Xunta de Galicia declara el palacete Bien de Interés Cultural.

MARIOLA MORENO ·30/12/2008 - 11:19h

EFE - Franco trasladaba el Gobierno de España a Meirás en agosto.

La Xunta de Galicia aprobó este martes el decreto por el que declara Bien de Interés Cultural (BIC) el Pazo de Meirás, la que fuera residencia de verano del dictador Francisco Franco, situada en el municipio coruñés de Sada. El reconocimiento del palacete como "sitio histórico" entrará en vigor con la publicación del decreto en el Diario Oficial de Galicia, el próximo martes. Con ello se le otorga “el máximo grado de protección” a un edificio que data del siglo XIX.

Los Franco deberán informar a la Xunta de cualquier obra de acondicionamiento que pretendan llevar a cabo en el entorno

En lo sucesivo, la familia Franco tendrán que permitir la entrada libre al recinto palaciego cuatro veces al mes de forma gratuita y deberá informar a la Xunta de cualquier obra de acondicionamiento que pretendan llevar a cabo en el entorno. Los herederos del caudillo están obligados también por ley "a cuidar y a preservar el inmueble".

Con la aprobación de este decreto, se pone punto y final al litigio que la Consellería de Cultura del Gobierno gallego ha mantenido con los herederos del dictador durante el último año y medio. Los trámites se iniciaron con la solicitud cursada por el Ayuntamiento de Sada, en agosto de 2007, para declarar el palacio como bien protegido. Pero, fue necesaria una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza, un año después, para que los Franco autorizaran a los técnicos de Patrimonio la inspección del inmueble.

Vergonzoso origen

La declaración del complejo arquitectónico de Meirás como BIC está fundamentanda en que "destaca tanto por su singularidad como por la significación cultural y simbólica que ha adquirido con el paso del tiempo", argumenta la Consellería de Cultura. Varias instituciones culturales gallegas han apoyado la protección del recinto franquista, motivado "por su valor histórico y por la relación de las torres con la escritora Emilia Pardo Bazán", una de las últimas propietarias del palacete.

La familia Franco se hizo en los años cuarenta con el pazo y con los terrenos aledaños gracias a las aportaciones forzosas de los vecinos de la zona. Para tener contento al dictador, un grupo de dirigentes gallegos crearon en 1938 la Junta Pro Pazo del Caudillo. Organizaron una colecta para comprar las por aquel entonces denominadas Torres de Meirás y regalárselas al jefe del Estado. Durante 36 veranos disfrutó el dictador del palacete. Setenta años llevan los Franco acudiendo a la finca, un pazo de 2.115 metros edificados, en una propiedad de casi siete hectáreas, ahora declaradas BIC. Presiones, amenazas, extorsiones y coacciones. Cualquier método era válido para reunir, recién acabada la Guerra Civil, donativos para el regalo de Galicia al generalísimo.

Reclaman la devolución

En los archivos municipales de la provincia de A Coruña figuran aportaciones de entre 25 céntimos y 400 pesetas. Toda una fortuna. El que no disponía de dinero, podía pagar en especies. Los ayuntamientos también fueron obligados a contribuir. Décadas más tarde, el colectivo por la memoria histórica reclama su "devolución" al patrimonio público alegando que la entrega fue al jefe del Estado en 1938 "y no a la persona de Franco".

Por este motivo, para la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica de A Coruña, la declaración del Pazo de Meirás como BIC “es una victoria parcial”. “Queda por ganar la victoria más importante, la devolución del pazo”, afirmaron.