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Domingo, 18 de Noviembre de 2007

Chávez espera una prueba de que Ingrid Betancourt está viva

EFE ·18/11/2007 - 18:31h

EFE - La marcha convocada en París por grupos que apoyan a la ex candidata colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC desde 2002.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha encargado a la senadora colombiana Piedad Córdoba que vaya a Caracas para ver si llega allí una prueba de vida de Ingrid Betancourt, explicó hoy la madre de la rehén colombiana, que está en manos de la guerrilla de las FARC desde febrero de 2002.

"Esperamos que la guerrilla pueda aportar la prueba a Caracas" para que Chávez, que está ahora en Riad, la pueda presentar durante su visita oficial a París, donde el próximo martes será recibido por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, añadió Yolanda Pulecio en una conferencia de prensa en la capital francesa.

Pulecio, que comparecía antes del inicio de un concierto en favor de un acuerdo humanitario sobre los rehenes en Colombia, justificó así que Córdoba no hubiera llegado hoy -como estaba previsto- a París, adonde según el nuevo programa debe volar mañana para estar presente durante la visita del presidente venezolano.

La madre de Ingrid Betancourt -ex candidata presidencial en Colombia, que tiene también la nacionalidad francesa- dijo que no tiene seguridad de que la prueba de vida llegue a tiempo a París y lo vinculó a las dificultades para que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) la saquen del país ante la presión del ejército.

Además, añadió que le daba "terror" la idea de que por la prueba de vida se sepa dónde está secuestrada su hija y eso desencadene una operación militar -a la vista de la prioridad que da el Gobierno de Álvaro Uribe al combate contra la guerrilla sobre la seguridad de los rehenes- que podría poner en peligro su vida.

Por eso, consideró que no sería tan mala noticia no disponer de esa prueba de vida, ya que el mismo Chávez ha contado que los miembros de las FARC que se han entrevistado con él le han asegurado que está viva.

A ese respecto, Pulecio destacó como "muy positivo" el papel de mediación desempeñado por el jefe de Estado venezolano, hasta el punto de que a su juicio con el impulso que le ha dado al acuerdo humanitario el proceso "no puede retroceder".

El embajador venezolano en Francia, Jesús Pérez, dijo que no podía ofrecer más precisiones sobre la existencia de una prueba de vida de Betancourt más allá de recordar lo dicho por Chávez de que "trae buenas noticias".

Pérez, que acudió al concierto para manifestar su solidaridad con la familia de la rehén, avanzó que su presidente comparecerá ante los medios de comunicación tras el almuerzo de trabajo que celebrará el martes con Sarkozy.

También después de ese encuentro está previsto que el jefe del Estado de Venezuela reciba a los familiares de Betancourt, que tendrán igualmente audiencia con el presidente francés.

El embajador venezolano reiteró que la mediación que ejerce su país no se limita al caso de la ex candidata ecologista, sino que lo que se intenta es "resolver el problema de una forma global".

Pulecio rindió homenaje a la actitud de Sarkozy, quien "ha sido entero con nosotros", afirmó, mientras que en el caso de Uribe cada vez que lo oigo se me para el corazón. Pidió al presidente colombiano que reflexione y anteponga como objetivo la búsqueda de la paz.

Respecto al concierto, tanto la madre de Betancourt como los organizadores franceses repitieron que había sido la senadora Córdoba quien les había encargado que lo montaran hace poco más de una semana, porque era un compromiso que había contraído en el proceso de conversaciones mantenido con las FARC y Chávez.

Según esa tesis, este espectáculo, como el que ya tuvo lugar en Botogá el mes pasado, debe servir para mostrar "el apoyo al acuerdo humanitario" a escala internacional, y constituye uno de los puntos -de los que hasta ahora no se tiene más noticias- que las partes se han comprometido a cumplir.

Antes del concierto, otros miembros de la familia de Betancourt, como su marido, Juan Carlos Lecomte, o sus hijos, Mellanie y Lorenzo Delloye, encabezaron una marcha en París para reclamar su liberación. Los tres manifestaron "grandes esperanzas" de poder tener una prueba de vida durante la visita de Chávez.