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Martes, 23 de Diciembre de 2008

Los atentados de Bombay golpean la economía india

Desciende el número de turistas y la inversión extranjera directa

ELISA RECHE ·23/12/2008 - 08:00h

EFE - La Policía vigila estrechamente el hotel Taj Mahal desde su reapertura el domingo.

Después de que le denegaran la entrada en un hotel de propiedad británica por ser indio, el empresario Jamsteji Tata construyó su propio hotel como respuesta en 1903. El Taj Mahal en Bombay, una inmensa fortaleza de espaldas al mar Arábigo, es el símbolo más evidente del ataque terrorista perpetrado contra el corazón comercial de India, pero el conglomerado industrial Tata ha logrado reconstruirlo y reabrirlo en menos de un mes.

Junto con el Taj, el turismo y la inversión extranjera en India también han recibido un duro golpe. "Con el atentado de Bombay los terroristas se proponían atacar la economía india. Somos una economía emergente con un vecino inestable como es Pakistán, con el que además vivimos muchas tensiones desde hace 60 años", señala Pradip Lulla, vicepresidente de la Federación de agencias de viajes de India (Tafi).

India es la segunda economía con un mayor crecimiento mundial después de China, con una media de casi el 9% durante los últimos cuatro años. Mientras India se suma a las filas del G-20, Pakistán ha sido rescatado de la bancarrota por el Fondo Monetario Internacional.

El ataque, que mató a más de 160 personas, se produjo al inicio de la temporada alta, acentuando sus consecuencias en el turismo, sector que emplea a 30 millones de personas en el país. "Al menos tenemos un 50% de cancelaciones para los meses de noviembre, diciembre y enero. Además, muchos países europeos y EEUU, entre otros, han recomendado a sus ciudadanos no viajar a India. Pasarán varios meses hasta que se supere el miedo", asevera Lulla.

La inversión extranjera también se verá afectada "entre los próximos seis meses y un año", teme Sajjan Jindal, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de India. Entre abril y septiembre la inversión extranjera directa creció un 137%, hasta 13.000 millones de euros, pero la crisis financiera internacional pasará factura. "Las empresas extranjeras retirarán parte de sus inversiones en India para consolidar sus propios mercados", afirma Lulla.

Tocada por la crisis mundial

India cuenta con algunas ventajas frente a la crisis económica global: un sistema financiero en buena forma el Gobierno no ha tenido que rescatar a ninguna entidad bancaria del país, una fuerte demanda de consumo y una mano de obra joven y preparada.

El Gobierno indio, que tiene que enfrentarse a unas elecciones generales el próximo año, ha anunciado un paquete de estímulos económicos de más de 3.000 millones de euros para paliar los efectos de la crisis global, que ya ha recortado casi dos puntos el crecimiento del PIB indio.

Pero esta medida del Gobierno y las tres dimisiones políticas en el Partido del Congreso serán insuficientes para acallar a la élite del país, que se ha sentido muy vulnerable tras los atentados. Con lemas como "Ya es suficiente", miles de personas se han reunido en Bombay para expresar su furia contra el sistema de seguridad. Nunca antes la élite económica se había implicado tan claramente en política y había salido a las calles en esas cifras.