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Miércoles, 17 de Diciembre de 2008

Zapatero llama a la prudencia salarial para favorecer el empleo

El presidente avisa de que el IPC en 2009 estará en el 1% para que las demandas se adapten a las previsiones // No atenderá a los que piden recortes salariales

BELÉN CARREÑO ·17/12/2008 - 22:07h

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, disparó ayer fuego amigo a las demandas salariales de los sindicatos.

Durante su intervención en la apertura del 9º Congreso de Comisiones Obreras, el presidente insistió en el interés del Gobierno en que sindicatos y patronal firmaran un “buen acuerdo” de negociación colectiva con la vista puesta en que el próximo año se espera que la inflación esté “en el entorno del 1%”. “Espero un buen acuerdo salarial y un buen acuerdo en favor del empleo”, apostilló.

Zapatero se movió así en tierra de nadie recogiendo por un lado las peticiones del propio Ministerio de Economía y de la patronal de priorizar el empleo a las subidas salariales, pero también intentó aplacar las posibles demandas de los sindicatos de alzas en los sueldos.

El modelo de negociación colectiva que existe en este momento fija que se tome la previsión de inflación oficial para marcar las subidas. Este objetivo es siempre del 2%, por lo que si la inflación real se queda finalmente en un 1% los salarios subirían por encima del IPC y ganarían poder de compra.

Con esta hipótesis, Moncloa pretende persuadir a los sindicatos de que no pretendan negociar complementos a estas subidas, con una llamada a la prudencia, aunque también matiza a la patronal que no consentirá pasos atrás en los salarios.  

“Que no llamen a la puerta del Ejecutivo” aquellos que piden recortes salariales, advirtió el presidente ante un nutrido foro de políticos y agentes sociales: el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, el secretario general de la patronal, José María Lacasa, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, y los líderes del PP e IU entre otros.

El presidente fue más allá al asegurar que el horizonte del Gobierno es ampliar los derechos sociales y, “frente a las recetas conservadoras”, hacer que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) gane poder adquisitivo el próximo año.

La patronal ha pedido que se congele para el próximo ejercicio el SMI y los sindicatos, por su parte, han escrito una petición a Moncloa pidiendo una subida del 8% que ayude a cumplir el objetivo de los 800 euros al final de la legislatura.

Zapatero no especificó de cuánto será la subida (que se decidirá en los próximos días) pero fuentes cercanas a la negociación apuntan a que el alza se quedará a medio camino, es decir, entorno al 4%.

“El esfuerzo de un país se hace precisamente por los que tienen las rentas más bajas”, abundó el presidente, que se lamentó de que las peticiones de moderación del SMI hicieran avergonzarse a los trabajadores de menores sueldos de hacer sus legítimas reivindicaciones de mejoras.

Zapatero también hizo varias llamadas a la efectividad del Diálogo Social, en el que aseguró que el Gobierno tendrá “sensibilidad” a las peticiones de los sindicatos de mejorar la protección de los desempleados.

Durante el discurso, Zapatero alabó en numerosas ocasiones el papel jugado por Comisiones Obreras y por José María Fidalgo en sus ocho años de mandato. Como si contestara a las críticas sobre la derechización del sindicato, el presidente tildó de “responsable” la actitud dialogante de CCOO.