Archivo de Público
Martes, 16 de Diciembre de 2008

La dificultad de desalojar a ANV

El futuro de los 42 ayuntamientos gobernados por ANV se ha convertido en razón de Estado

GUILLERMO MALAINA ·16/12/2008 - 22:05h



La historia se repite. El futuro de los 42 ayuntamientos gobernados por ANV se ha convertido en razón de Estado por el asesinato del empresario Ignacio Uría por parte de ETA, como ya ocurrió tras el atentado contra Isaías Carrasco en marzo, dos días antes de las elecciones del 9-M.

Mientras el Congreso celebraba ayer un debate sobre la posible reforma legal para disolver los consistorios de ANV, en Euskadi se vive desde hace días otro paralelo con la resurrección de las mociones de censura, que parecían enterradas tras el fracaso de la iniciativa impulsada por el PNV y el PSE antes del verano. Cuando ya es seguro que ANV perderá el Gobierno de Azpeitia por el acuerdo del PNV y de EA para presentar una moción de censura contra su alcalde, la cuestión es qué ocurrirá con el resto de consistorios.

Los socialistas defienden que, con ETA en plena ofensiva, hay que desbancar a ANV al menos en aquellos ayuntamientos que gobierna en minoría: 18 de 42 (13 en solitario y 5 con diferentes pactos).

Pero, tal cometido no parece viable, bien sea por la negativa de los nacionalistas a abrir el melón del todo o por la situación singular de cada localidad. Un pueblo paradigmático de esa singularidad es Eskoriatza. ANV gobierna en solitario esta población de 4.000 habitantes, pero delega la gestión de las zonas rurales en una agrupación local independiente. Su única edil ya se abstuvo en la moción ética de PNV y PSE.

Otros casos singulares

La influencia de agrupaciones locales se da también en otros municipios, como Elorrio e Igorre (Vizcaya). En el primero, la Alternativa Ciudadana de Elorrio (formada por simpatizantes de EB y Aralar) cumple esta legislatura el papel que han tenido tradicionalmente las agrupaciones locales en la localidad para decidir el color del Ayuntamiento. Su único edil apoyó al gobierno de ANV y también evitó la aprobación de la moción ética. En Igorre, se repitió la escena por el rechazo de la agrupación local Igorre Danontzat, que gobierna el pueblo con ANV tras arrebatar la alcaldía al PNV, pese a ser el partido más votado en los comicios.

Otro caso singular es Gautegiz Arteaga. Como en Azpeitia, ANV le quitó la alcaldía al PNV con el respaldo de EA, aunque aquí no como socio de gobierno, después de que la anterior legislatura estuviera marcada por desavenencias urbanísticas, como las irregularidades en el chalé del ex lehendakari José Antonio Ardanza.

Los pactos de EA con ANV también han ido por barrios. Por ejemplo, en Hernani, su ex alcalde Joxean Rekondo (EA) se ha cansado de pedir a la izquierda abertzale que condene los ataques a sus sedes.