Archivo de Público
Martes, 16 de Diciembre de 2008

El PP entierra en el Congreso la unidad antiterrorista

Los conservadores se apoyan en una moción de UPyD que rechazó el resto de la Cámara

LUIS CALVO ·16/12/2008 - 20:07h

Una de cal y otra de arena. El PP no termina de encontrar una postura definida respeto a la política antiterrorista del Ejecutivo. Si el lunes Mariano Rajoy acalló las críticas de los suyos contra el presidente de Gobierno, este martes su grupo parlamentario lo contrarrestó resquebrajando la recién lograda unidad de los partidos contra el terrorismo.

Se apoyó para ello en una moción de Rosa Díez. La diputada de UPyD pedía al Gobierno la disolución de los ayuntamientos de ANV en el plazo de tres meses. Demasiado blando para el PP. Los conservadores pactaron con Díez eliminar dicho plazo y reclamar que la disolución se produjera "de inmediato".

Incluía además la exigencia de que sean las diputaciones forales quienes gestionen los fondos en aquellos municipios gobernados por la formación ilegalizada. Las otras dos enmiendas planteadas al texto, del PSOE, en la que proponía un reforma legal, y de ERC, que insistía en la necesidad de aplicar principios democráticos, fueron rechazadas por Rosa Díez.

Dos bloques y una abstención

Tanto UPyD como el PP sabían que el texto resultante era inasumible por los socialistas y el resto de grupos. No les importó. Ambos votaron, junto al único diputado de UPN, de espaldas al resto de la Cámara. 143 diputados a favor frente a 188 en contra. Sólo Coalición Canaria se abstuvo para evitar ser parte de esa fractura del consenso. Desde la legislatura pasada, Gobierno y oposición no se enfrentaban en el Congreso respecto a la estrategia contra ETA. Aunque algo más suave, el tono recordaba, incluso, a la brusquedad de los debates en pleno proceso de paz. Hasta el presidente de la AVT, Juan Antonio García Casquero, ocupó la tribuna de invitados recordando otros plenos sobre terrorismo.

Comenzó Rosa Díez. La diputada aseguró que no tenía "intención de hablar del pasado", pero lo hizo. Acusó al Gobierno de aplicar de forma "selectiva y calculada la Ley de Partidos" para permitir determinadas candidaturas de ANV. A su juicio es el momento de acabar con "una situación insostenible en términos democráticos". Para ello debe ser el Gobierno quien "tome la iniciativa". La petición no evitó que continuará con sus ataques. Reprochó al presidente que certificara que "el Gobierno hará las cosas bien y a su debido tiempo".

Los argumentos del PP, calcados de los de Rosa Díez, destilaban aún más acritud que los de ésta. Su portavoz de Interior, Federico Trillo, fue arrebatando poco a poco el protagonismo a la líder de UPyD. Y no sólo con el tono.

El ex ministro de Defensa recordó que el Senado discutirá este miércoles una iniciativa similar del PP y que otra más sigue viva en el Congreso. Trillo utilizó los comicios vascos para insinuar intereses electorales en la postura del PSOE. "Lo que pretende su enmienda es demorar la disolución", les afeó. "Estamos en este problema precisamente por demorar el recurso contra las listas de ANV y la ejecución de su sentencia de ilegalización".

"Utilización del terrorismo"

La respuesta del PSOE fue contundente. Visiblemente indignado, su portavoz de Interior, Antonio Hernando, respondió una por una a las acusaciones de Díez y Trillo. Recriminó a ambos una "utilización pura y dura del terrorismo". "Pensábamos que se habían bajado del monte", señaló.

Respaldado por su bancada casi a cada frase, se preguntó: "¿Cómo es posible que en el mejor momento de la lucha contra el terrorismo, estemos debatiendo esto? ¿Qué pasa para que sean tan desleales?". Recordó, además, que la ley de Bases Bases del Régimen Local exige actos "concretos, graves y reiterados" para proceder a la disolución, algo que el Gobierno niega que se dé.

Fuera, en los pasillos, el enfado de los socialistas se centraba en la diputada de UPyD. "Rosa Díez es la extrema derecha de la Cámara y arrastra con su actitud a la extrema derecha del PP", le dedicó el socialista Manuel de la Rocha.