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Lunes, 15 de Diciembre de 2008

La guerra de los micros

El Scala de Londres acoge esta noche la final de la Batalla Global de Bandas (GBOB), en la que el grupo extremeño DarksounD representa a España. Armas permitidas: la melodía, la voz y el directo.

DANIEL DEL PINO ·15/12/2008 - 08:00h

Logo de la Batalla Global de bandas.

De Japón a Suráfrica, pasando por Islas Feroe, Croacia, Malasia y también España. 26 grupos, 26 países. Micros abiertos, guitarras afinadas, baterías pulidas y el orgullo intacto. No pierde ninguno porque todos ganaron antes en su tierra. Pero uno ganará más que nadie. 100.000 dólares de premio y posiblemente un gran contrato. Es la cuarta edición de la final de la Batalla Global de Bandas (GBOB) que tiene lugar en el Scala de Londres desde anoche. Las trincheras están cabadas. Las únicas armas durante dos días son la melodía, la voz y el directo. Empieza el espectáculo.

En la época de los concursos musicales televisados aún hay un sitio para la música en estado puro. El concepto de una batalla de bandas puede resultar raro en España, pero en realidad es algo muy común en Europa. Al más puro estilo de las peleas de gallos de raperos, el noruego Tore Lande estuvo más de veinte años reuniendo a los mejores grupos, emergentes o afianzados, del panorama musical escandinavo, haciéndolos competir entre ellos en directo.

"La idea tuvo muchísimo éxito y en una de sus ediciones se pudo ver a unos jovencísimos A-ha compitiendo con Europe, los del Final Cowntdown, que finalmente ganaron", explica Matt Walker, la extensión de Lande en Reino Unido. "Cuando Tore decidió que había llegado la hora de ampliar el concurso se puso en contacto conmigo y decidimos traerlo a Londres", añade.

Eso fue en 2004. La primera edición de la GBOB juntó a 16 grupos de distintos países. Ganaron los españoles Second, que consiguieron un gran contrato con Warner y grabaron su tercer disco en 2006. Desde entonces, el concurso no ha hecho más que crecer hasta llegar a una final con 26 participantes como la de este año. Pero para llegar a Londres hay que recorrer un largo camino. La red de colaboradores de Walker y Lande hace una convocatoria en varios países, donde los grupos locales competirán por hacerse un hueco en el escenario del Scala.

Producto propio y en directo

En la fase preliminar los grupos se inscriben y cada miembro paga una cuota por participar. Después de las actuaciones, la votación se decide a medias entre público y jurado. En la final, cada grupo tiene ocho minutos para actuar en directo e interpretar dos temas. Aquí ya sólo cuenta la opinión del jurado, compuesto por productores y músicos.

Las reglas son básicas: "Aceptamos grupos de cualquier estilo musical, tengan contratos o no. Lo único que se les pide es que no hagan versiones y que toquen en directo", explica Walker. Y aunque la mayoría tienen una estrecha relación con las guitarras eléctricas, no miente. La final de este año está presenciando una dura pelea entre grupos de Rock, Metal, Reggae e incluso Soul.

La fórmula que presentan Lande y Walker es la alternativa a Operación Triunfo y Factor X, concursos que para el segundo son sólo "un montón de basura, cruel, falsa y explotadora". Aunque no niega que le haría ilusión escuchar versionada alguna canción del ganador de este año. "Eso significaría que uno de nuestros grupos sobresale". Y ése, en definitiva, es el principal objetivo de la GBOB. "No ofrecemos un contrato, sino un empujón a esos grupos que hacen buenos directos, para que puedan emerger".

 Los componentes del grupo DarksounD. Foto: Erzio

Extremadura en Londres

Este año, el grupo de metal-rock, DarksounD, representa a España en las finales. Extremeños de pura cepa, con casi diez años de experiencia y dos discos a sus espaldas, llegan al Scala esta noche con un "subidón" importante después de competir contra otros ocho grupos en la previa española. Pedro Wichard, el cantante, dedicó a Público unos minutos antes de subirse al avión que les ha traído hasta estas islas.

Llegaron a las finales del Viña Rock 2006 y del Villa de Bilbao 2007, pero nunca ganaron. No importa, "que nos quiten lo bailao", dice. "El asunto de los concursantes es bastante subjetivo. Hemos ganado la fase nacional y con eso, unos billetes de avión y la estancia de cuatro días en una de las cunas del rock". Pero avisa: "Eso no quita que vayamos a darlo todo".

Wichard prefiere no hablar de contratos. DarksounD produce sus propios discos y ganar esos 100.000 dólares sería una inyección suficiente como para no depender de nadie por una temporada. Lo que sí busca el grupo en esta final es reconocimiento. "En España, los artistas que nos lo curramos estamos acostumbrados a quedarnos con un palmo de narices para que reconozcan nuestro trabajo. Buscamos un hueco que le dé la oportunidad a la gente de escucharnos y opinar. De hecho, aunque nuestro estilo no les guste, cuando nos ven en directo suelen flipar".

Volviendo a los concursos de televisión, Wichard dice respetar "a quien le guste esa mierda", pero se queja de que premien más "la imagen que el trabajo". Al final, dice, "el pastel musical español se lo reparten cuatro vividores".

El Scala escuchará esta noche en directo dos temas de su último álbum, ‘No Return Road' (Lengua Armada, 2007): Polinesian Art y Arena. Utilizando un símil futbolístico, Wichard no se confía: "No hay rival pequeño". Eso sí, "si ganamos, habremos conseguido lo que pocos artistas extremeños a excepción de Bebe y Gecko Turner". Por si acaso, ya preparan su celebración. "Creo que haríamos un ‘concierto guerrilla' en el mismísimo Buckingham Palace".