Archivo de Público
Domingo, 14 de Diciembre de 2008

Los empleos dependen de los créditos

AMPARO ESTRADA ·14/12/2008 - 20:35h

Ahora, en las entidades financieras se están produciendo dos movimientos paralelos: se refuerza el personal dedicado al cobro de morosos y se cambia a algunos directores de sucursal de una oficina a otra. Cuando hay que denegar un crédito resulta mucho más sencillo si se hace a un desconocido que si es a la persona a la que conoces desde hace años porque tiene cuenta en tu oficina. Los bancos dicen que no han restringido el crédito sino que no hay demanda de préstamos, pero las empresas se quejan de que los bancos y las cajas llevan meses con el grifo del crédito cerrado. En estos momentos, que no haya liquidez pone en peligro la subsistencia de muchas empresas y de los empleos que dependen de ellas: si falla la línea de crédito para circulante no se pueden pagar las nóminas y un trabajador al que no se le puede abonar su salario acaba siendo un trabajador despedido.

El Estado ha comprado activos a las entidades financieras por más de 9.000 millones de euros. Y les dará avales por hasta 100.000 millones. Dinero que el Gobierno reclama que hagan llegar a los particulares. Pero las entidades también tienen que hacer frente a sus propios pagos –85.000 millones les vencen el año que viene–, emisiones de bonos de hace años que se cumplen ahora y deben devolver a los inversores que compraron esos títulos. Mientras, a otros les vencen las nóminas de 1.200 euros y en el banco no les renuevan la línea de crédito. ¿Quién les avala a ellos?