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Domingo, 14 de Diciembre de 2008

Madoff ya tiene quién le acuse

Los inversores empiezan a agruparse y han presentado las primeras demandas.

ISABEL PIQUER ·14/12/2008 - 08:00h

ISABEL PIQUER - Una de las oficinas de Madoff Investment Securities en Nueva York.

Era un genio de las finanzas. Un auténtico mago. Resultó ser un timador a gran escala. Ahora miles de inversores piden la cabeza y sobre todo el dinero de Bernard Madoff, que gestionaba el fondo del mismo nombre y fue arrestado el pasado jueves por el FBI y la Policía de Nueva York, acusado de un fraude que podría alcanzar los 50.000 millones de dólares y desembocar en una de las mayores estafas de un Wall Street ya muy debilitado.

Madoff, de 70 años, un peso pesado de las finanzas (llegó a ser presidente del Nasdaq), y fundador de Madoff Investment Securities, fue detenido en su apartamento hace tres días por un supuesto fraude de finanzas piramidales que podría afectar a decenas de miles de personas, desde jubilados en Florida hasta grandes entidades en diversos países, incluida España. El Wall Street Journal incluía al banco francés BNP Paribas, al japonés Nomura y al suizo Neue Privat, entre los afectados.

Las pirámides financieras siguen el llamando "esquema Ponzi", por el que se ofrecen inversiones con una rentabilidad inusualmente alta para atraer a los participantes, y los intereses se van financiando con los fondos de los nuevos inversores que llegan a la compañía.

Concatenación de problemas

En declaraciones a la prensa, Dan Horwitz, uno de los abogados de Madoff, aseguró que este episodio era una "desafortunada concatenación de problemas" para un "antiguo líder del sector de los servicios financieros", que tras su detención fue puesto en libertad tras abonar una fianza de 10 millones de dólares.

Este fraude, que el mismo Madoff confesó a sus familiares y empleados, podría ser la mayor estafa ocurrida en Wall Street. Enron, por ejemplo, tenía 63.400 millones de dólares en activos, cuando se declaró en bancarrota en 2001. El incidente ocurre en un momento especialmente delicado de la economía estadounidense.

La SEC (Securities Exchange Comission), el organismo de control de la bolsa, ya investigó a Madoff en 1992 aunque no le acusó de nada. "Nuestra denuncia se centra en un fraude que parece tener proporciones épicas", declaró ayer Andrew Calamari, uno de los investigadores de la SEC. En Wall Street, algunos aseguran ahora que llevaban años dudando de los sospechosamente elevados rendimientos (un 10% todos los años) de los fondos gestionados por Madoff.

El viernes, una docena de inversores furiosos irrumpieron en la sede del fondo de cobertura, situado en el famoso Lipstick Building de Manhattan, para reclamar su dinero. Algunas familias habrían perdido todos sus ahorros. Un hedge fund, Fairfield Greenwitch Group, calculó haber perdido 7.500 millones de dólares.

Las víctimas incluyen a modestos particulares y, sobre todo, a grandes fortunas como la familia Wilpon, propietaria del equipo de béisbol de los Mets, la Yeshiva University, o una asociación caritativa de Massachusetts. El FBI, publicó ayer el New York Times, está investigando si Madoff actuó sólo o si los miembros de su familia, incluidos en el equipo directivo del fondo, también participaron en el fraude.