Archivo de Público
Sábado, 13 de Diciembre de 2008

Aguirre se salta la LOE al evaluar los colegios

Los padres denuncian que el polémico ranking de la Comunidad de Madrid quiere potenciar la enseñanza privada

DIEGO BARCALA ·13/12/2008 - 08:00h

gabriel pecot - Aulas de un colegio público de Madrid.

"Si llevara a mis hijas al lado de mi casa, estaría en el puesto 800", reflexionó ayer un vecino del distrito de Arganzuela (Madrid), al comprobar el polémico ranking de 1.208 colegios de la región, publicado el pasado miércoles por la Comunidad de Madrid.

La LOE (Ley Orgánica de Educación), en su artículo 104.4, prohíbe "establecer clasificaciones de los centros". A pesar de las quejas de profesores, padres y colegios, el gobierno de Esperanza Aguirre (PP) ha dado a conocer una lista que estigmatiza gran parte de los centros educativos.

"Si llevara a mis hijas al lado de mi casa estaría en el puesto 800"

La evaluación se basa en una prueba de destreza en las asignaturas de Matemáticas y Lengua a los alumnos de sexto de primaria (niños de 12 años), punto final. Nada dice la clasificación de porcentajes de alumnos inmigrantes, de la renta media de las familias, de la convivencia en las aulas o de la satisfacción de los padres. En el departamento de Lucía Figar, consejera de Educación, aseguran que el objetivo del examen es fomentar el debate en la Asamblea de Madrid pero "no hacer un ranking". Los grupos políticos de la oposición, profesores, asociaciones de padres y hasta los colegios concertados, no lo ven así.

"Es perverso clasificar a un centro en función de una prueba coyuntural"

"Es injusto y falso. Es perverso clasificar a un centro en función de una prueba coyuntural", denuncia Eulalia Vaquero, de IU. El portavoz de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FAPA) Giner de los Ríos, José Luis Pozas, cree que la verdadera intención del equipo de Aguirre es equiparar la escuela privada y la pública para demostrar "la necesidad de la opción privada". "Son cosas distintas con diferentes obligaciones y derechos, por eso no se pueden comparar", defiende Pozas.

Los profesores dudan del examen

El examen, cuya validez científica también es puesta en duda por el profesorado, se realiza desde 2005. El ex consejero de Educación, Luis Peral, se comprometió en 2006 a no hacer público el listado, tal y como sucedió el primer año. Sin embargo, su sucesora, Figar, no ha tenido reparos en que los colegios hayan aparecido en la prensa con su localización. E incluso ha puesto a disposición de los padres los resultados de cada alumno, algo que también veta la LOE.

La comparación de los resultados con los de la primera edición no aclara mejoras o deterioro de los centros. "La dificultad difiere cada año. No sirve de nada", resume Pozas.