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Sábado, 13 de Diciembre de 2008

Vientos de cambio en el Gobierno

El presidente Rodríguez Zapatero baraja una remodelación del Gabinete que tendría como plato fuerte el relevo de Pedro Solbes al frente del Ministerio de Economía

M. S. ·13/12/2008 - 07:00h

EFE - El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, junto a la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado.

Resuenan tambores de cambio en el Gobierno. Dirigentes del Ejecutivo y del PSOE dan por sentado que José Luis Rodríguez Zapatero acometerá próximamente una remodelación del gabinete que incluirá, como pieza mayor, el relevo de Pedro Solbes al frente del Ministerio de Economía y Hacienda. Como sustitutos se barajan los nombres de los secretarios de Estado de Economía, David Vegara; Hacienda, Carlos Ocaña, y Seguridad Social, Octavio Granado, así como el del comisario de Economía de la Unión Europea (UE), Joaquín Almunia, si bien esta opción aparece como la más improbable.

Cargos del PSOE prevén la crisis para junio, sin descartarla antes

 

La remodelación, prevista inicialmente para mediados del 2010 –una vez finalizara la presidencia semestral española de la UE– se adelantará como consecuencia de la difícil situación económica, según pronostican distintas fuentes. La mayor parte de los consultados presume que el cambio tendrá lugar tras las elecciones europeas de junio próximo, aunque hay quienes apuestan por que se llevará a cabo tras las fiestas navideñas. Las ironías de vicesecretario general del PSOE, José Blanco, acerca de su posible ingreso en el gabinete, y la actitud evasiva de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al ser preguntada sobre una posible crisis de Gobierno, han contribuido a alentar las conjeturas y las quinielas.

Además del calendario, hay otra incógnita y es la dimensión del eventual cambio. El primer escenario consistiría en un retoque centrado en el terreno económico, con el veterano Solbes como principal afectado. El segundo tendría un alcance mayor e incluiría el relevo del jefe de la diplomacia, Miguel Ángel Moratinos, por el actual responsable de internacional del gabinete de Zapatero, Bernardino León. Algunas fuentes barajan incluso la salida de De la Vega, y su sustitución por Carme Chacón. Sin embargo, lo más probable es que De la Vega, que aún goza de la máxima confianza de Zapatero, mantenga las riendas de la coordinación política del Ejecutivo. Y que Chacón continúe algún tiempo más al frente de Defensa, cargo para el que fue designada en una de las apuestas políticas más audaces del presidente y en el que lleva apenas ocho meses.

Proyección

Además, en el caso de que la dirigente catalana sea el recambio de Zapatero para la próxima candidatura socialista a la Moncloa, la cartera que hoy ostenta es una plataforma idónea de lanzamiento: el Ministerio de Defensa permite una mayor proyección como figura de Estado, mientras que la vicepresidencia primera tiene un marcado carácter partidista, que se agudiza en relación directamente proporcional a la temperatura política.

La ortodoxia del ministro choca con la visión más keynesiana del presidente sobre la economía

Con independencia de la fecha que finalmente decida Zapatero para la remodelación, todas las fuentes coinciden en que la permanencia de Solbes en el Ejecutivo está amortizada. En parte por voluntad del propio ministro, que accedió a continuar en el Gabinete por insistencia de Zapatero, pero dejó claro su deseo de marcharse una vez amaine la tempestad financiera internacional.

Solbes, incómodo

Para nadie resulta ya un secreto que Solbes se siente incómodo en el Gobierno. Esa incomodidad guarda relación, sin duda, con el protagonismo que ha otorgado el presidente al titular de Industria, Miguel Sebastián, de quien se comentó en su momento que su incorporación en el Ejecutivo constituía el paso previo a su nombramiento como responsable de Economía.

Sin embargo, en los últimos tiempos el ímpetu inicial de Sebastián ha perdido fuelle, en gran parte por las resistencias que el ministro encuentra dentro del PSOE, donde se le ve como un liberal demasiado próximo a los intereses de las grandes empresas.

Más allá de los recelos personales que puedan existir en el seno del Gobierno, el encaje de Solbes se ha complicado con la actual crisis económica. Aunque Zapatero no lo reconoce de manera pública, es evidente que la ortodoxia del ministro choca con la visión más keynesiana del presidente sobre la economía.

Pese a esas divergencias, el jefe del Ejecutivo profesa un gran respeto hacia Solbes y, por esta razón, pero también por motivos tácticos, es probable que lo mantenga en el cargo hasta que se empiecen a ver las primeras luces en el túnel de la crisis, algo que, según diversos expertos, sucedería tras el primer semestre del 2009.

Solbes se podría entonces marchar a casa con la conciencia tranquila de haber afrontado la tempestad en sus momentos más duros. El mejor situado para sucederle –en un contexto menos complicado– es Vegara, catalán de 42 años, su número dos en Economía, cuya independencia y flexibilidad encajaría con la posición y el carácter de Rodríguez Zapatero.