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Viernes, 12 de Diciembre de 2008

El Vaticano equipara la "píldora del día después" con el "pecado del aborto"

Considera que las formas de fertilización "deberían ser excluidas" porque sustituyen el acto conyugal, la única forma responsable para la procreación

AGENCIAS ·12/12/2008 - 17:14h

El papa Benedicto XVI fotografiado durante la tradicional misa para los estudiantes universitarios de Roma. EFE

El Vaticano ha dicho este viernes que la vida es sagrada en cada etapa de su existencia y condenó la fertilización artificial, la investigación con células madre, la clonación de seres humanos y los medicamentos que inhiben la anidación del embrión.

Un documento largamente esperado del Vaticano sobre bioética, que es obra del cuerpo doctrinal de la Iglesia, también suscribe que el medicamento RU-486, conocido como "píldora del día después", que impide la implantación del embrión en el útero, es equivalente al "pecado del aborto" y que es gravemente inmoral.

"Dignitas Personae (la dignidad de la persona), una lección sobre ciertas preguntas bioéticas" es un intento de acercar a la Iglesia con los nuevos avances de la ciencia y la medicina.

Además han expresado que la vida humana merece respeto "desde las primeras etapas de su existencia y que nunca puede ser reducida a un mero grupo de células".

Procreación responsable

"El embrión humano tiene la dignidad propia de una persona"

"El embrión humano tiene, por lo tanto, desde el comienzo mismo, la dignidad propia de una persona", explicó el texto escrito por la Congregación de la Doctrina de la Fe.

El texto estipula que la mayoría de las formas de fertilización "deberían ser excluidas" porque sustituyen el acto conyugal, que es la única forma responsable para la procreación.

La fertilización in-vitro fue condenada diciendo que estás técnicas actúan como si el embrión humano fuera una simple masa de células para ser utilizadas, seleccionadas y descartadas.

El documento, altamente técnico, afirma que sólo la investigación con células madre de tejidos adultos es moral porque la experimentción con células embrionarias implicaba la destrucción de un ser. El Vaticano ha afirmado además que tiene el derecho a intervenir en estos temas.

"Hay algunos dicen que la enseñanza moral de la Iglesia contiene demasiadas prohibiciones. En realidad, su enseñanza está basada en el reconocimiento y la promoción de todos los regalos que el Creador ha conferido al hombre; como la vida, la libertad y el amor", apuntó.