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Viernes, 12 de Diciembre de 2008

Alfonso Guerra: "En la política española falta finura"

El presidente de la Fundación Pablo Iglesias y diputado socialista se refirió a la frase pronunciada por el senador del PP Manuel Fraga de que habría que ponderar el peso de los nacionalistas "colgándolos de algún sitio" 

EFE ·12/12/2008 - 08:25h

EFE - Alfonso Guerra.

El presidente de la Fundación Pablo Iglesias y diputado socialista, Alfonso Guerra, aseguró anoche en Sevilla que "en la política española falta finura", en referencia a la frase pronunciada por el senador del PP Manuel Fraga de que habría que ponderar el peso de los nacionalistas "colgándolos de algún sitio".

"Cuando vino a Madrid Giulio Andreotti dijo una frase: 'en la política española falta finura', y no había visto a Fraga", ha ironizado Guerra, que ha agregado: "imagínense si llega a verlo", tras lo que ha indicado que le parece "demasiado" que la política española "gire en torno a lo que dice Fraga".

Desalojar a ANV 

Por otra parte, se ha referido al anuncio de EA de que apoyará la moción de censura para desalojar a ANV del Consistorio de Azpeitia, sobre lo que ha señalado que "la presentación de una moción de censura en todos los ayuntamientos donde gobierna ANV es algo que se puede hacer en dos horas y los partidos deberían estar comprometidos en ello".

"Soy anti-nacionalista" 

"Yo lo presentaría en todos en los que puede salir la moción de censura en el día de hoy, o sea que me parece perfecto que la presenten en uno", ha añadido Alfonso Guerra.

Durante la conferencia, el diputado socialista, que preside la Comisión Constitucional del Congreso, se ha declarado "anti-nacionalista" y ha asegurado que es "intolerante" en esta cuestión pese a "la cursilería que se ha extendido sobre la tolerancia cero".

Además, ha lamentado que "se haya puesto de moda disparar contra la Constitución" y ha sentenciado que "los que lo hacen no saben de lo que hablan".

Fetiche de la Constitución 

Respecto al debate sobre la reforma de la Constitución, ha opinado que convertir la Carta Magna en un "fetiche" no tiene sentido, aunque tampoco comparte que haya que reformarla por el mero hecho de hacerlo.

"Ni lo uno ni lo otro; los que quieren cambiarla tienen todo el derecho, pero deben explicar en qué sentido se quiere cambiar", ha indicado.

A su juicio, existen "razones sobradas" para hacer un balance "claramente positivo" de los 30 años de vida de la Constitución, aunque ha subrayado que "debemos seguir trabajando hasta hacer plenamente efectivo todo el contenido social y democrático" de la Carta Magna.