Archivo de Público
Viernes, 12 de Diciembre de 2008

El bloqueo no logra doblegar a Gaza

Hamás sigue ejerciendo un control absoluto sobre la franja, a pesar de la precariedad impuesta por Israel

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·12/12/2008 - 08:00h

Los contrabandistas meten una cabra en Gaza a través del túnel con Egipto.

Ayer a media tarde un camión metió en Gaza cien millones de shekels, unos veinte millones de euros. El dinero se esperaba como agua de mayo. Desde octubre no había entrado ni un shekel en efectivo y los bancos de la franja se veían en graves aprietos. Algunas entidades suprimieron los reintegros y otras sólo entregaban a sus clientes dinares jordanos o dólares.

Frente al Banco de Palestina, en la céntrica calle Omar al-Mujtar, desde primera hora de la mañana se apelotonaron grupos de clientes ávidos. Los rumores indicaban que el dinero estaba a punto de entrar y los empleados del anterior Gobierno de Fatah, derrocado por Hamás, aguardaban a que se les abonaran sus salarios.

"En mi caso nos hemos ido apañando", comenta Jaled, un ex empleado de los servicios de inteligencia palestinos leales al presidente Mahmud Abás. "En mi familia hemos suprimido todos los gastos superfluos e incluso no hemos comido cordero durante las fiestas", dice en referencia a la reciente Fiesta del Sacrificio.

Los empleados que se pasan a Hamás dejan de percibir el sueldo de Ramala

Como el resto de ex empleados en paro formal pero que todavía reciben sus salarios de Cisjordania, Jaled no oculta su disgusto con el Gobierno de Hamás. Su situación es delicada, puesto que de ninguna manera puede mostrar simpatía por los fundamentalistas. El riesgo que corre es enorme: los ex empleados de Fatah que se han pasado a Hamás dejan automáticamente de percibir el salario desde Ramala.

"La solución es en teoría muy sencilla. Bastaría con que las dos partes pusieran un poco de voluntad, que se reúnan en torno a una mesa y que resuelvan sus diferencias de manera democrática. Esto podría ocurrir en un día. El problema es que no veo ninguna intención de hacerlo", explicaJaled, que recibe mensualmente unos 700 euros.

Los seguidores de Fatah se quejan de que la vida en Gaza es insoportable. Ismail, de 31 años y padre de siete hijos, que espera en la cola para cobrar su salario de 470 euros, no duda en alzar la voz. "La culpa es de Hamás. Aquí no hay libertad. Si criticas a Hamás enseguida investigan sobre tus ideas y si no tienes suerte hasta te meten en la cárcel".

Banderas de Fatah

Pero desde la puerta del banco se ve ondear una bandera amarilla de Fatah en un tejado. En toda la franja se ven con frecuencia banderas amarillas, y esto es un motivo de orgullo para Hamás, que aseguraque en Gaza hay libertad.

En Cisjordania, donde gobierna Abás con una mano de hierro más visible, no se permiten las banderas verdes de Hamás. Los cripto fundamentalistas ocultan sus simpatías y es prácticamente imposible encontrarse con alguno que exprese en público sus ideas.

"Las negociaciones sólo se reanudarán si Fatah libera a nuestra gente"

Unas calles más allá, Taysir vende garrafas de gas de 12 litros que se han llenado sólo con entre cinco y seis. "Son las primeras que he recibido y sólo me las llenan por la mitad". El bloqueo ha impedido el paso de gas y gasolina.

"Hemos estado sin gas más de un mes. La gente ha tenido que cocinar con madera, con cartón o con cualquier otra cosa. Mi primo ha utilizado zapatos viejos como combustible. Cualquier cosa vale", continúa Taysir. "La mayoría de la gente de Gaza está alimentándose de comida fría desde hace varias semanas", apostilla.

Pero el prolongado bloqueo no ha doblegado a Hamás. Los fundamentalistas ejercen un control absoluto y no se sienten inclinados a ceder ni un ápice. Sabedores de que fueron elegidos democráticamente, no están dispuestos a sentarse con Fatah con complejos de inferioridad. "Las negociaciones sólo se reanudarán si Fatah libera a los 700 simpatizantes y militantes de Hamás que ha detenido en Cisjordania. No es posible negociar mientras encarcelan y torturan a tu gente", dice a Público Fawzi Barhum, portavoz de Hamás.

Respecto a la tregua de seis meses que Israel y Hamás acordaron en junio, la organización fundamentalista aún no ha decidido si la va a extender.