Archivo de Público
Jueves, 11 de Diciembre de 2008

Grecia, paralizada por la huelga general

Las protestas por la muerte del joven de 15 años a manos de la Policía continúan por quinto día y estallan nuevos disturbios. Crece la presión sobre el Gobierno

NINETTA VIDALI ·11/12/2008 - 08:00h

Lefteris Pitarakis / AP - El centro de Atenas parecía ayer un campo de batalla tras cinco días de disturbios.

Grecia se hundió ayer un poco más en el caos al juntarse la huelga general con la quinta jornada de disturbios violentos protagonizados por manifestantes y policías en Atenas y otras ciudades del país. El parón consiguió paralizar el transporte público y los aeropuertos, mientras la mayoría de las tiendas en la capital permanecían cerradas por miedo a sufrir destrozos.

Las sucursales bancarias también estaban cerradas y los hospitales sólo funcionaban para casos de urgencia. "La participación en la huelga es total", declaró un portavoz de la federación de sindicatos GSEE.

El primer ministro conservador Costas Karamanlis había pedido a los sindicatos que cancelaran la huelga, que había sido convocada hace tiempo para protestar contra la gestión económica del Ejecutivo. Pero sus palabras fueron desoídas.

Las protestas por la muerte del joven Alexandros Grigoropoulos a manos de la Policía continuaron ayer por quinto día consecutivo aunque con menos violencia que las jornadas anteriores. Una vez más hubo una gran manifestación la mayor en meses frente al Parlamento nacional. "Alexis estás vivo y tú nos guías", coreaban miles de estudiantes y no pocos profesores.

Cerca de la universidad, incluso personas que se encontraban sentados tranquilamente en una de las terrazas, se levantaron y empezaron a arrojar piedras contra la Policía, al ver que los agentes golpeaban a los manifestantes, casi todos muy jóvenes.

A final de la protesta, pequeños grupos de jóvenes volvieron a enfrentarse a los agentes del orden público y tiraron piedras, naranjas y cualquier objeto a su alcance. La Policía respondió, como de costumbre, con el lanzamiento de gases lacrimógenos. Dos jóvenes fueron lesionados e ingresados en el hospital.

El centro de Atenas parecía un desierto bajo un cielo oscuro. En los alrededores de la Universidad Politécnica, el verdadero núcleo de la revuelta juvenil, pequeños grupos seguían peleándose con los agentes de seguridad.

"Policías, cerdos, asesinos", coreaban los manifestantes. El lema se ha popularizado en pocos días y se escuchaba incluso el martes por la noche en el Estadio Olímpico durante el partido de fútbol del Panatinaikos en Liga de Campeones.

La oposición se unió ayer al Gobierno al pedir el cese de todo tipo de violencia. Pero los socialistas han aprovechado el gran malestar social para pedir a Karamanlis la convocatoria de elecciones anticipadas. La presión sobre el Gobierno aumentó con la dimisión el lunes del rector de la Universidad de Atenas, Christos Kittas. "Ya que nadie quiere dimitir, dimitiré yo", dijo.