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Jueves, 11 de Diciembre de 2008

"IU debe aterrizar al mundo real de los problemas de la gente"

El candidato de la segunda lista de IU aspira a configurar una "mayoría amplia" // Elude reprobar el comportamiento de la 'N-II'

JUANMA ROMERO ·11/12/2008 - 07:30h

ÁNGEL NAVARRETE - Eberhard Grosske insiste en que el nuevo líder debe avalar la línea política de la IX Asamblea, estar en consonancia con ella. El candidato de IU Abierta, fotografiado la pasada semana en la sede federal de la coalición.

En la intrahistoria de la IX Asamblea de IU, en alguna línea, por alguna parte, debería grabarse que Eberhard Grosske (Palma, 1955) fue el mirlo blanco que acabó requemado, negro, tan sólo unas horas después. “No, el pacto con la N-II no estaba tan atado como parecía, pero necesitábamos darnos un mes”. Grosske, segundo teniente de alcalde de Palma, mantiene su candidatura porque sus compañeros le “señalaron” como “una persona que podía facilitar el entendimiento”. “En esa medida estoy. Si alguien recibe apoyos más amplios, me retiraré”.

Todos se conocen en IU. ¿De qué sirve esta demora?

Bueno, no hay síntomas de que no se vaya a cumplir el objetivo de lograr un consenso amplio. No es una utopía un pacto a tres o a cinco bandas, ya que estamos. Hay algo que lo facilita: no vamos a elegir a un megalíder como coordinador. En la asamblea se hizo una apuesta por una dirección compartida y un primus inter pares participando en las decisiones.

Con poder limitado, pues.

No, ¿por qué? La eficacia no va pareja al hecho de que haya un coordinador potente. Basta con que estén muy bien engrasados los mecanismos de debate y de toma de decisiones y que el órgano ejecutivo sea operativo.

«En la dirección, no caben camarillas, debe ser balsámica, transparente y pulcra» 

¿Estas semanas ayudan a consolidar a Cayo Lara?

Creo que no. Este mes no favorece ni desfavorece a nadie, sólo prueba la capacidad de los candidatos de convencer a las otras listas. Las meteduras de pata serán más castigadas y los discursos sólidos, premiados.

¿Por qué su lista, que se quedó a 16 puntos del PCE, debe poner ‘rey’? ¿Por qué ustedes tienen el derecho a elegir al nuevo coordinador general?

El sistema mayoritario es absolutamente ajeno a IU. Puedo entender que alguien use tal argumento para arrimar el ascua a su sardina, pero en IU suena muy débil.

En todo caso, la dirección de Llamazares se quebró y ustedes tienen sólo el 27%. ¿Han reflexionado?

La antigua mayoría se rompió y eso nos tiene que hacer pensar, pero no lo veo con mucho dramatismo. Además, las dos listas –la nuestra y la de la N-II– alcanzarían la mayoría. El reto ahora es configurar una mayoría amplia que responda fielmente a la línea política que avaló la asamblea.

¿Su grupo votará a Nuet si al final puja por ser líder? ¿Ha sido errática la ‘N-II’?

No es momento de especulaciones. Trabajemos por el consenso y si no cuaja, los que lo malogren deberán explicar qué ha sucedido. Eso hará que la gente se reubique. ¿Movimientos erráticos? No entraré a calificar nada, ni tengo una valoración negativa de la N-II. Entiendo que persiguen el mismo objetivo, el acuerdo. He llegado hasta aquí sin una crítica directa a otro compañero o corriente. No es necesario.

«Los cimientos ideológicos de IU ya no se tocan, sí mudará el edificio» 

Hoy se reunirá con la federación de Madrid. Le pide que concrete qué modelo de dirección tiene en mente.

Busco una ejecutiva funcional, que responda con agilidad a los retos externos e internos, que visualice la preocupación de IU por la gente. Una dirección sin camarillas ni validos, muy transparente en la toma de decisiones, muy balsámica. Ha de primar un respeto exquisito y pulcro de las federaciones al equipo federal y viceversa. Pero la tolerancia no debe conducirnos al empantanamiento, al no hacer nada para no mosquear a nadie.

¿Qué prioridades tiene?

Las elecciones europeas están cerca. Hemos de gritar que podemos ser adultos en la relación con la UE, apostar por ella y denunciar que hay cosas que no funcionan, que se olvida de los ciudadanos. Además, querría lanzar mecanismos participativos para elegir la lista. ¿Primarias? Sí, o bien otras fórmulas.

¿Cómo será la nueva IU?

El futuro se verá en 18 meses. Hay que abrirse a colectivos, ir a censos pulcros y ordenar los debates de la refundación, cómo acercarnos a la gente, cómo cambiar las formas de hacer. Los cimientos ideológicos no se tocan, pero sí muda el edificio.

Los suyos temen que con el PCE vuelva el “dogma”.

Eso es navegar en la estratosfera. Bajemos a la Tierra. IU tiene que aterrizar al mundo real de los problemas de la gente a la que servimos. Nos hemos ensimismado.

¿Y las alianzas?

Enfocarlas de forma adulta. Con el PSOE hemos tenido un complejo edípico. No seamos ni su sidecar ni le demos leña porque sí.