Archivo de Público
Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

Familia y militares retirados recuerdan a Pinochet en el aniversario de su muerte

Un par de actos religiosos y medio centenar de personas recuerdan al dictador cuando se cumplen dos años de su fallecimiento, coincidendo con el aniversario de la Declaración Universal de los derechos humanos

·10/12/2008 - 19:08h

Una simpatizante del dictador chileno, Augusto Pinochet, se seca las lágrimas mientras sujeta una fotografía del dictador. REUTERS

La familia de Augusto Pinochet y militares retirados recordaron hoy con actos litúrgicos al dictador chileno, en el segundo aniversario de su muerte, ocurrida el 10 de diciembre de 2006.

Los familiares de quien fue gobernante de facto de Chile entre 1973 y 1990 se reunieron en una misa oficiada en la capilla de la finca costera de Los Boldos, a 130 kilómetros al suroeste de Santiago, donde se guardan las cenizas de Pinochet. Entre los asistentes sólo hubo un político, el diputado Iván Moreira, de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI).

Tras la ceremonia, la viuda de Pinochet, Lucía Hiriart, recordó que hoy cumple 85 años y que "debiera estarlo festejando, con mucho canto, risas y qué se yo". "Bueno, Dios no lo ha querido así, qué le vamos a hacer", dijo a los periodistas la viuda de Pinochet, mientras su hija mayor, Lucía Pinochet Hiriart, admitió que no sabía que el día de la muerte de su padre coincidía con el aniversario de la Declaración Universal de los derechos humanos.

"Yo tengo mi opinión sobre los derechos humanos, que parece que solo son para un grupo"

"No sabía eso de los derechos humanos, además yo tengo mi opinión sobre los derechos humanos, que parece que solamente son para un grupo no más, para otros no", dijo la hija de Pinochet, que el pasado octubre fue elegida concejal del municipio santiaguino de Vitacura.

"No me haga hablar de política ahora, en este rato solamente estoy pensando en mi papá", añadió quien es considerada "la hija más política" del dictador bajo cuyo régimen más de 3.000 personas murieron a manos de agentes del Estado y más de 28.000 fueron torturadas, según cifras oficiales.

Cariño y afecto a su persona y su obra

Rodrigo García, nieto de Pinochet, dijo por su parte que para la familia es doloroso recordar la muerte de su abuelo, "pero a la vez nos llena de alegría saber que hay mucha gente que lo recuerda con mucho cariño, con mucho afecto, a su persona y su obra, lo que es gratificante".

Mientras, en Santiago de Chile varias decenas de personas se reunieron en la catedral castrense, donde el jubilado cardenal católico Jorge Medina, un ferviente partidario de Pinochet, ofició una misa, convocada por el Círculo de generales y almirantes retirados.

Medina abogó durante la ceremonia por el perdón, "único camino para llegar a la paz", pero lamentó que en lugar de perdón, "muchos a veces pidan justicia". A su juicio, en este caso justicia "es una palabra que está ocultando otra palabra más fea, que no se atreven a pronunciar y que es venganza".

En las afueras del recinto, situado en el sector de Providencia, una cincuentena de partidarios de Pinochet gritaron consignas a su favor y lo vitorearon.