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Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

La atropina y los parches son útiles para el "ojo vago" en niños

Reuters ·10/12/2008 - 15:37h

Las gotas de atropina y la colocación de parches son prácticamente igual de efectivos para mejorar la ambliopía u "ojo vago" en los niños de 7 a 12 años, según los resultados de un estudio publicado en la revista Archives of Ophthalmology.

La ambliopía es la causa más frecuente de problema visual durante la niñez y afecta al 2 ó 3 por ciento de los niños, según el Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos. A menos que se trate de manera eficaz, la condición suele persistir en la edad adulta.

En las personas con ambliopía, el cerebro favorece a uno de los ojos. El ojo preferido tiene visión normal pero, debido a que el cerebro ignora al otro ojo, la capacidad de visión de la persona no se desarrolla normalmente.

El tratamiento consiste en hacer que el niño use el ojo débil o perezoso, ya sea colocando un parche en el ojo sano o gotas que nublen la vista temporalmente. No existe tratamiento para los adultos.

En el ensayo reciente, el doctor Mitchell M. Scheiman, del Centro Jaeb para la Investigación de la Salud en Tampa, Florida, y sus colegas compararon las dos estrategias en 193 chicos de entre 7 y 12 años con ambliopía moderada.

Los niños recibieron atropina en el ojo sano o se les colocó un parche sobre él durante dos horas por día.

A las 17 semanas, no se registraron diferencias importantes en la visión entre los grupos.

Catorce de los participantes tratados con atropina (un 16 por ciento) informaron efectos colaterales en el ojo y tres (un 3 por ciento) manifestaron eventos colaterales en general.

En tanto, en el grupo tratado con parches, cuatro niños (un 5 por ciento) dijo experimentar irritación moderada a grave por tapar su ojo.

Según estos resultados y hallazgos previos, el equipo de Scheiman concluyó que tanto el tratamiento con parches como con atropina puede mejorar la ambliopía en los chicos de 7 a 12 años.

Asimismo, la experiencia indicó que los beneficios se mantienen después de que la terapia finaliza.

FUENTE: Archives of Ophthalmology, diciembre del 2008