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Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

Felipe González: "Prometí crear 800.000 empleos y se destruyeron 800.000"

Advierte a Obama, quien ha anunciado que creará dos millones de puestos de trabajo, que "los empleos los dan los empleadores y no el Estado"

PÚBLICO.ES / EUROPA PRESS ·10/12/2008 - 08:22h

EFE - Felipe González.

"Se acabó la fiesta". El ex presidente del Gobierno Felipe González no se ha mostrado precisamente optimista sobre el futuro de las viejas potencias occidentales. 

De hecho considera que la siuación, lejos de mejorar, empeorará el próximo año. "Al final de 2009 vamos a estar peor que ahora", dijo en referencia a la situación económica global.

González, quien ha celebrado la llegada de Barack Obama al poder en EEUU, ha advertido al presidente electo estadounidense que su anuncio de que creará 2,5 millones de empleos es como el que él en 1982. "Yo prometí en la primera legislatura 800.000 empleos y destruimos 800.000 empleos", recordó el ex presidente español, quien explicó irónicamente: "Ya me callé para siempre, porque los empleos los dan los empleadores, y no el Estado".

EEUU, el primero en rebotar 

González ha argumentado que EEUU será el primer país en "rebotar",  aunque sea a costa de un mayor endeudamiento. Para el ex presidente es prioritario que, en ese momento, exista en Occidente un consenso sobre la "refundación de las instituciones internacionales" porque, de otra forma, "será imposible refundar el orden mundial".

"Puede haber mercados sin democracias, pero es imposible que haya democracia sin mercados"

Además, criticó el cruce de reproches entre las "familias ideológicas" en las que se encuadran el PP y el PSOE a la hora de explicar la crisis actual. "El debate no va a ser de ideologías, sino de ideas; e ideas hay poquitas", explicó González.

González coincidió con el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, en que ésta es una "crisis inédita". El ex mandatario socialista insistió en que la situación actual ha demostrado que el mercado "no arregla por sí solo los problemas", aunque acto seguido pidió que no se "confunda democracia con mercado". "Puede haber mercados sin democracias, pero es imposible que haya democracia sin mercados", aseveró.